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lunes, 12 de noviembre de 2012

Mi sueño (un mundo para ti)







“Cuál es tu sueño” me lo preguntas con ese tono de voz que me derrite, que me tocas y se pueden colar los dedos de lo blandita que me vuelvo a tu lado. Que no sea una niña pequeña y conteste cuál es mi deseo, qué me gustaría que pasara ahora contigo. Pero estoy viviendo mi primer amor con algo de retraso, da igual que no tenga quince años, yo veo rosa y corazones por todas partes. Claro, he pasado de niña rural a niña rural ñoña y pegajosa, pero y lo feliz que soy yo qué, eh. No quiero que se vaya esta sensación, no quiero volver al gris ni al sofá, no quiero aislarme más en la habitación y cerrar la ventana mientras hundo cara y desgana en mi almohada. Por eso no puedo evitar reírme nerviosa, no quiero que descubras cuánto me gusta soñar despierta, todas las mariposas haciendo de las suyas ahí dentro, y tu voz subiendo por mis piernas, hasta llegar a ese lugar que tan bien conoces tú, un hogar que ya es tuyo.

Cuando cierro los ojos pienso en las cosas pequeñas, esas que a mí me llenarían tanto, y que por ser tan nimias nunca llegué a conseguir. Y te veo ahí, enredando, siendo la otra pieza del puzzle que encaja en la estructura más perfecta, porque contigo mis posibilidades se multiplican por infinito. He contado los segundos y los pasos de vuelta a casa después del trabajo, porque sé que estarás terminando un libro y yo me muero por descubrir esas letras en tu mirada. Te acercas a la puerta y mis ojos brillan cuando te veo apoyado en el umbral, tu sonrisa evapora en bruma las agujetas de la jornada laboral y colgarme de tu cuello es la mejor recompensa al exhausto día. Disfruto en la cocina después del baño de espuma con sales minerales que nos hemos preparado. Me gusta rodear tu cuerpo con mis piernas, me gusta transmitirte la sensación de mis dedos extendiendo el jabón por tu espalda, mientras nos contamos qué tal nos fue el día. Te beso mientras aprisiono tu dorso, no quiero que escapes, no quiero que te escurras por el sumidero, me aterra la idea de verte volar. Me gustan tus ensaladas pero hoy prefiero sorprenderte, hoy prefiero salpimentar el solomillo y reducir la salsa, mientras tú sirves dos copas de vino recitándome un poema, la banda sonora es la nuestra, esa que ves aquí. Estás delicioso cuando te concentras en ese abismo de palabras, cuando te acercas a mi espalda para abrazarme desde atrás después de tirar del lazo de mi delantal. Tu respiración tan cerca de mi oreja, resbalando por la nuca, me enternece y excita a partes iguales. Y proporcionarle al sofá una usanza que desconocía, entre rollos de plumas y pelusas de lana. Compartimos ese otro arte en el que nuestra estética coincide, como en tantas otras cosas que obvié cuando me negaba a ver la evidencia. He llenado la casa de notas de colores, cada nota esconde una pista y las señales te conducen a un premio, al final del juego divertido tu curiosidad de niño travieso es lo que más me enorgullece. Las opciones bucean en este instante en tu pensamiento, más tarde, si quieres, te puedo susurrar al oído en qué consiste tal recompensa. Quiero llevarte al museo para jugar al escondite entre Velázquez, Tiziano, Goya y El Greco. Enseñarte que también hay un hueco en las butacas de la ópera para los menos elitistas, los que prefieren a Wagner o Handel con vaqueros y camisetas de rock. Y tú me llevarás al parque, a pasear bajo la lluvia para meter los pies en todos los charcos, a jugar un cartón en el bingo para mostrarte que me llevé toda la suerte el día que me encontraste. Me mostrarás dónde se esconde la magia de la ciudad, la que sólo puedo descubrir si voy de tu mano. Tantas y tantas cosas que únicamente puedo conocer porque eres tú el que me las revela, el que las inventa o le otorga el sentido que tienen. Aprenderé a recitar, a escribir una poesía que lleve tu nombre y esencia. Medir los metros cuadrados y usar los perfectos para una cama grande, tuya y mía, y pintar la habitación de un color que todavía no se ha inventado, pero que no sea naranja. Te buscaré de madrugada, cuando las heladas del invierno violen nuestra habitación, enlazando mi pie entre tus piernas, transmitiéndote mi calor. Me pegaré a tu espalda cuando caigan las hojas en otoño, deslizaré en ella los sueños que cayeron de mis cabellos, para compartir contigo un mundo mejor. Abriré mis ojos en primavera, y sin duda, daré gracias por verte a mi lado, porque no podría tener un mejor despertar. Hoy te quiero hacer feliz y enredar mis dedos en tu barba. Y cuando verano bañe de sudor todas las certezas, serás tú el que me busque al otro lado de la cama. Mi cuerpo reaccionará a tus caricias, mis labios buscarán frescura en tu lengua y sólo entonces te susurraré “Me gustaría ser follada con amor” porque nadie mejor que tú, nada mejor que sentir todo este amor, para perder mi virginidad. Que me sientas dentro de ti, sentirte dentro de mí, es lo que más deseo en este mundo. Sólo entonces estaré verdaderamente completa. Buscaré, como ahora, tu nombre en la sopa de letras, y encerraré la palabra en un corazón. Cuando crea haber perdido la seguridad que me regalaste me enterraré muy fuerte en tu pecho para tomar un nuevo impulso, esta vez mucho más grande. Y haré que cada día sea único, te arrancaré sólo sonrisas, porque lo mereces, te mereces la mejor parte de mí.

Ese es mi sueño, eso es lo que quiero, crear un mundo para ti donde sólo quepa la felicidad. Juntar mis libros a los tuyos en las estanterías, ir a recogerte a tu trabajo el día que menos lo esperes, regalarte una flor. Jugar a ver quién adivina los primeros segundos de una canción, escribir un cuento a medias para leertelo la noche que no puedas dormir. Despertarte con un zumo de naranja recién exprimido, llevártelo a la cama para que no te tengas que levantar. Retarte a los videojuegos y picarte para no dejarte ganar. Recorrer los pasillos del supermercado empujando juntos el carrito, y sobre la marcha inventarnos una receta para cocinar juntos. Rociar con mi perfume una de tus camisetas, para que al ponértela te recuerde a mí. Robarte tu camisa de cuadros azules, porque me gusta llevarla sin nada debajo mientras duermo. Esforzarme para demostrarte que se puede amar una vez más como la primera. Vigilar y velar por tus sueños, para que no se cuelen monstruos ni dragones, para luchar por ellos y así puedas alcanzar todo lo que te propongas. Un mundo en el que mi calor te abrigue los días de frío, en el que los portazos tengan el único significado de estallar un poquito sin salpicar. Porque luego haré un pastel de chocolate para pedirte perdón y tú besarás mi frente dándote cuenta de que ya me hice mayor, que es una mujer la que te ama, aunque aún guarde un poquito de esa niña rural, sólo para reírnos juntos. Mi sueño es regalarte un mundo conmigo dentro, para que nunca más sientas que la soledad es fiel a tu decadencia, para emborracharnos juntos y caer despacio, y al levantarnos ver que uno está al lado del otro. Contigo he aprendido a sentirme bien cuando me siento bien, razón suficiente para no permitir que nada ni nadie te haga daño. Todo vale la pena si con eso sé que serás feliz.

No tengas miedo, respira tranquilo, voy a cuidar de ti mientras tú me dejes, pero sólo cuando me abras tu puerta sin miedo a llevarme la casa de mi pueblo a cuestas.

Te amo, incluso antes de conocer tu existencia.


2:54 - Revolving



jueves, 30 de agosto de 2012

Rapsodia instrumental






No estoy programada para darte más información,
tampoco estoy maquinada para descodificar tus sueños,
para pintar tu cielo de otro color o
para verte dormir sobre las estrellas.

No soy la viga de tu techo,
tampoco la cuerda de tu viejo reloj
soy la parábola de tu metáfora
soy el vacío que nada resbalando por tu espalda.

No soy candela o refugio,
tampoco el sueño que te gustaría tener,
para rehacer la escarcha del hielo
para zurcir las hojas que no debieron caer.

Sería el estallido de tu funda de confeti,
el sudor de tu nuca en verano,
el pez sin memoria en tu pecera,
la melodía que aún no has inventado.

Sería los matices de todas las estaciones,
tus cosquillas, tu irradiación, tu carne, tu llanto
para devolverte todos los espejos
para reconstruirme en tus abrazos,

para vomitar ilusiones



Sufjan Stevens - To be alone with you


martes, 10 de julio de 2012

Conectando







Verano, viaje por carretera. Palomitas con colacao, pies descalzos y Othello. Dormir y soñar. Golondrinas, brisa en la estepa, nube gris advirtiendo la ciudad, sol acechando. Humo. Provincia homónima, historia y río. Plaza, almendra tostada y pan de higo. Jamón y Melibea, café al sol en la cuesta que lleva a su casa. Casa pintada, cena y velas. Amanece. Adiós medioevo, saludos a la sabana de ríos tintos. Piedra, verde, azul cielo, tortilla y paté en el capó. Sube y baja. Atardecer, campo. Balancear los pies en los tatuajes de tu espalda. Otra vez tú. Risas, tapón, olor a gasolina. ¿Dónde te has dejado la cabeza?. Reconquista, vestigios árabes y romanos. Río y vida. Amor, siempre estuve aquí, no me adecué a tu velocidad. Desnudos, corriendo descalzos, colocados, beso, pies mojados. Dolores, ternasco, Cariñena, baja la presión, amor en “colorao”. El Señor Marrón no se equivocó, el Señor Blanco es “el limpiador”. Iglesia, castillo, cerveza, madeja, “idiota, soy yo quien te quiere a ti”. Carretera, Placebo, ¿dónde está la bola?. Pijo, mojito, vodka, chupito, sangría de cava, burbujas, aquí te pillo aquí te mato. Hacer que no te veo cuanto tú me ves. Recuerdo, valle, coche, música, salpicadero y el mapa el cruce de pliegues en nuestros cuerpos. Calor, no tengo pijama, sábana húmeda, piel sedienta. Agua, jabón, acaríciame la espalda. “Tú, metete en la cama”. Frío, luna, estrellas y ventana, cielo… tengo ganas de ti, llama. Escultura de enamorados. Vino, Baviera. Otoño en verano, café, paseo, Desengaño. Siempre estás tú, Barcelona nos espera, septiembre es verano, ven… vamos. Te quiero respirar. Carretera, noche cerrada, quiero tu mp3. Mi amiga, tu amigo, mi amigo, tus amigas, tú (yo). Nunca yo (él). Reír y llorar. Remar, nadar, beber, tocar, fumar y alucinar. Dormir, soñar, tocar(te). Vino, cava, follar, bailar, besar, contar hasta tres y saltar, deslizar(nos), follar, arena y humedad. Llama, desgana. Despierta, resaca. Dame, quiero más.






Placebo - Every you every me