sábado, 12 de enero de 2013

Veinte poemas desesperados y una carta de despedida






No te gustaba leer pero sí te gustaba que yo te leyera un fragmento de un libro escogido al azar. Decías que mi acento cambiaba cuando pronunciaba ciertas palabras, que mi voz era otra, y a ti te recordaba a los veranos que pasabas en la casa del pueblo. Todos vuestros primos alrededor del árbol del jardín mientras la abuela os contaba historias con finales felices. Eras capaz de reírte cuando imitaba un personaje de Boris Vian, entonces me parecías el loco más delicioso y extravagante del mundo. Intenté inculcarte el amor por la lectura, que vieras que abrir una página y leer un capítulo era como aventurarse en un mundo desconocido en el que puedes encontrar un sinfín de maravillas. Que dentro de los libros todo es posible, hasta lo que tu mente nunca puede alcanzar imaginar. Pero seguiste prefiriendo mi voz a ratitos, lo único capaz de hacerte soñar, decías.

Posiblemente uno de tus últimos regalos fuese “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”. No entendía si era un desafío o qué, pues cuando empezamos a conocernos, hablando de literatura, te comenté que no me gustaba la poesía, que mi mente no era culta o tan privilegiada para entender tanta metáfora refinada. Precisamente Neruda estaba en mi lista negra, le había tomado manía unos años antes, cuando su nombre y su simbología aparecían hasta en el papel de las chocolatinas. Nunca entenderé por qué se explota tanto a un determinado poeta o escritor, si ya está muerto; la obra –que fue mierda pura en vida- es elogiada (sobrevalorada) una vez el artista ha muerto. Por lo que volví a envolver el libro en el papel de regalo y lo dejé en la estantería de mi antigua habitación.

Nunca tuve tiempo de leerte un fragmento elegido al azar de Neruda, cada vez nos veíamos menos y yo evitaba los momentos románticos acudiendo con otros amigos a nuestras citas. Pasaba el plumero por encima del libro y pensaba “qué estúpido eres, eres incapaz de recordar mis gustos”. Cuando moriste, quizás unas semanas más tarde, guardé el libro en una caja, en otra casa, donde aún quedan vestigios de otra tormentosa relación. Ayer estuve embalando algunos de esos recuerdos; por petición del propio dueño he apilado mucho más que libros entre las paredes de cartón. Estaba en plena faena cuando, en el fondo de una caja, he encontrado tu regalo. Me invadió una extraña ternura al verlo, recordando el momento en el que me lo diste, el azulito de tus ojos brillaban de ilusión y seguramente yo fui una mala actriz al intentar disimular -torpemente- mi decepción. Me he sentado en las escaleras del patio y me he puesto a ojear las páginas, salpicando poemas, mientras dejaba mi pelo mojado secarse al sol. Y entre una de las páginas he encontrado tu carta. ¿Cómo no pude verlas antes?

Me contabas algo que yo ya sabía, seguías en tu empeño, el de poner la luna a mis pies, pero tus letras parecían lanzar una especie de ultimátum. Disfrazaste de nuevo tu petición pero en esta ocasión escogiste unas preciosas letras para escribirme una poesía… a mí… Irene la fría, la que nunca lloraba, la que nunca dijo te quiero o te amo, la que miraba hacia otro lado cuando me cedías todo lo mejor de ti. No he llorado, después de seis días desbordándome se quedaron secos los ojos. Me he enfadado, mucho, conmigo, con lo que tengo dentro que está medio podrido, con toda la mierda que flota en mi cabeza. Porque no se qué demonios anda mal ahí, ni dónde está el problema. Pero sé que hay algo que no funciona. Era mi primera oportunidad de ser feliz, de tener una casa, un trabajo, de volver a la ciudad, de compartir las cosas que consideraba importantes con, posiblemente, la única persona que me amó de verdad. Y yo sólo huía sin entender nada, porque no te gustaba leer, nuestros grupos musicales no eran los mismos, en mi cartera sólo había calderilla y tus camisas olían a perfume del caro. No estaba enamorada de ti pero… cómo iba a saber que no estaba enamorada, si nunca conocí el amor.

Estos días están siendo extraños, puede que sea la falta de sueño que hace que vea las cosas de forma distinta, distorsionadas, como dice alguien en un comentario un poco más abajo. En sólo dos semanas vuelven a entrar en mi vida mis dos relaciones, y yo siento que todo está exactamente igual que entonces. Que no he avanzado en nada y lo de afuera me supera. Y que mi único lugar seguro ya no existe. Mi único empeño consiste en joderme a mí misma y a los demás, y no hay forma de saber por qué lo hago. Nunca me he arrepentido de nada, de nada de lo que he hecho en el pasado (sólo del daño inconsciente hacia los demás), a pesar de los tremendos errores que me han llevado a estar donde estoy. Pero ayer me arrepentí de no haber abierto ese libro a tiempo, porque quizás hubiera podido cambiar el giro inesperado; tú estarías aquí y yo, quizás, sería feliz.


Twilight Sleep - Architect


43 comentarios:

  1. Es una terrible y a la vez conmovedora historia Querida Irene
    Me ha emocionado terriblemente.Tambien a mi a veces me da la impresion de que a veces llegamos tarde a todos ñllos sitios y que cuando queremos agarrar algo ya se nos ha escapado de las manos
    Imagino los poemas de Neruda narrados por ti.....deben ser increiblemente bellos
    Se que quizas no sea mucho pero te ofrezco mi hombro virtual para que apoyes un rato tu cabeza...aunque no llores,solo ciera los ojos un rato
    Besos guapa

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    1. A veces no me gustaría haber escrito determinadas cosas, creo que vuelco aquí cosas muy personales con todo el rollo de que el blog es una terapia. Por eso no suelo leerme una vez he terminado de escribir, porque si lo hago me entran ganas de borrar el texto.
      No pretendía que fuera demasiado dramático, encontrarme con una carta de un ex me hizo reflexionar sobre las veces que he dejado pasar oportunidades, sin saber por qué o simplemente por miedo a implicarme más de la cuenta. El añadido es que ese chico tuvo un accidente muy poquito después, y leer la carta me hizo recordar que no dejé las cosas tan claras como yo pensaba.
      Ese hombro virtual... no imaginas cómo te lo agradezco. Eres un cielo. Muchos besos.

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  2. Coño, lo que puedo sacar entre líneas es precisamente lo que comentas que te dijeron, eso de mirar desde un punto de vista distorsionado.

    Si notas que en dos semanas vuelven de nuevo dos relaciones y te ves en el mismo punto que entonces, seguirán sin salir los te quieros y los te amos. Y si no salen, al menos desde mi punto de vista, es que no existen. Otra cosa puede ser el respeto a un recuerdo, el cariño que no va a más o lo que he dicho antes: la distorsión.

    Un beso grande.

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  3. Por cierto, Neruda tampoco me gusta :-P Aunque he leído pequeñas cosas de él que no estaban nada mal.

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    1. Mmm sí, tienes tu parte de razón, no puedo forzar algo que no siento. Pero lo que estuve pensando estos días es que me cierro tanto, me niego tanto a relacionarme con la gente, que no me estoy dando esa posibilidad a mí misma. Y la razón de que actúe así ni siquiera yo misma la sé. Estoy como una puta cabra, eso también puede ser un motivo.
      Puede que cuando consiga dormir más de cuatro horitas consiga ver las cosas de otra forma.

      He acabado leyendo a Neruda, no es que me entusiasme, pero sí me agrada un poquito más que antes.

      Otro beso grande para ti :-)

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  4. Vaya, un post cojonudo.
    Neruda es bastante asequible, sobre todo ese poemario, por eso es tan conocido. Pero además merece la pena, en una tarde te lo has terminado de leer.
    Con el tema del amor opino como el ilustre sbm, es algo visceral estar enamorado, no es algo que puedas dilucidar haciendo una lista, o que puedas controlar, y aunque solo te haya pasado una vez en la vida sabes lo que es, brotan los “te quiero” y “te amo” aunque nunca los hayas dicho en voz alta y siempre te hayas comportado como una cínica, no puedes controlar tus impulsos, tus sensaciones, sientes celos, posesividad, tu cabeza está obsesionada por la otra persona todo el día. Por suerte –o por desgracia- no suele pasar a menudo, pero es algo tan intenso que todo en comparación se queda bastante diluido.
    Con el arquitecto podrías haber tenido una relación feliz, de esas de apego y cariño, la mayoría son así, ¿hubiera ido bien? Quizás, luego queda poner las cosas a prueba, pero seamos francos, si en dos años no despertó nada en ti… Creo que ahí fuiste honesta contigo mismo y con él, creo que hiciste lo correcto. Lo que sucedió después, bueno, eso no estaba a tu alcance cambiarlo, quizás hubiera sucedido igual de haber tomado otras decisiones.

    Por otro lado me alegra que E. esté recogiendo sus cosas, a ver si desaparece totalmente de tu vida de una puta vez.

    Y poco más, si quieres hablar tienes mi número de teléfono y sabes cuales son mis horarios. No tengo que añadir nada.
    Un beso.

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  5. Pd: Ah, la canción me ha agradado mucho.

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    1. Que a ti te resulte cojonudo ya merece la pena la vergüenza de leerme a mí misma y no arrepentirme de airear parte de mis intimidades.

      Gracias a ti estoy aprendiendo a leer poesía y que no se me quede la cara a cuadros al llegar al final del texto. Y aún así Neruda se resistía, aunque siendo sincera, no recordaba que tenía ese libro guardado en una caja. He leído una buena parte y he conseguido mejorar mi impresión, aunque desde luego no es la clase de poesía a la que me has acostumbrado tú :P

      Me gusta tu definición de estar enamorado. Lo he hablado contigo, creo que nadie mejor que tú me conoce, sabes como soy y lo que hay dentro, aunque a veces pienso que no es del todo así, pero eso sucede cuando me haces rabiar, cuando bromeas o te da por ir de chico duro :P es cuando me entran ganas de estrangularte con mis propias manos. Pero todo es puro amor... ¿Se puede decir que soy una chica obsesiva? ¿o que estoy como una regadera?.

      Lo de Z. es que creo que no le di muchas oportunidades, no lo intenté lo suficiente porque yo aún estaba medio decepcionada con la relación anterior, medio muerta de miedo por encontrarme con otro monstruo. Me agradaba la idea de resultarle atractiva a alguien, despertar el interés de un chico, pero tampoco quería implicarme demasiado. Se supone que el amor llega después o durante, mientras vas conociendo a la persona.

      Qué te voy a contar que no sepas... sobre E. que mañana lo tengo aquí, pero no lo recibiré porque estaré haciendo algo productivo: arreglándome la cabeza.

      Un beso muchacho.

      Pd contigo siempre quiero hablar, nunca me cansaría de oír tu voz. Y me alegro que te guste el grupo, aunque eso ya lo sabía :-)

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  6. Te releo Irene. Esta mañana he sido incapaz de comentarte.
    Sabes que vivo obsesionada con los "y si...". Pero sé que no llevan a ningún sitio. El amor se siente o no se siente. Y si es difícil mantener una relación con alguien de quien estás enamorada, imagina toda una vida con alguien a quien no amas. El afecto está bien para la gente que no es pasional, visceral. Pero nosotras, Irene, nosotras no valemos para una relación así. Poco a poco te mataría, morirías un poco cada día. Una muerta en vida. Eso es una mierda. Porque además pensarías que el problema eres tú, porque él sí te ama. Pero no es así. El problema es que el amor no se puede forzar, no se puede fingir, no a largo plazo. Y esas pequeñas diferencias, la música, la literatura,... Al final serían enormes abismos entre vosotros. Sé de qué hablo.
    Algo mal en ti? Y una mierda. Perdona el exabrupto, pero es lo que pienso. Tú eres tú. Bella, compleja, fascinante. No hay nada malo en ti. Pero el amor a veces es un hijo de puta que apunta hacia donde menos queremos.
    Hazles caso a Sbmeau y al decadente. Visión distorsionada. Sólo eso. Tristeza, sólo eso.
    Te doy el beso más beso que puedas imaginar. Y un abrazo que te abrigue.

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  7. Pd: a mi Neruda... Pues como que no.

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    1. Creo que hay muchas similitudes entre tú y yo, y estoy completamente segura de que hemos pasado por circunstancias parecidas o iguales, y cuando veo cómo nos podemos identificar... se me pone el pelo de punta porque tú tienes dos niñas. Y si ya supone un tremendo esfuerzo tirar hacia adelante, cuidar de nosotras e intentar salvarnos, no imagino cómo debe ser hacer todo eso con dos criaturitas.

      La experiencia me dice que es un error terrible el preguntarnos constantemente "y si..." porque entonces nunca miraríamos hacia otra dirección. Hace poco hablábamos que a veces sí era necesario tener en cuenta determinadas cosas del pasado para continuar con un presente, mirando el futuro; pero que era aconsejable no anclarse en los recuerdos. Pues con esto sucede algo parecido, a veces, sin venir a cuento, hay algo que te recuerda que no lo intentaste lo suficiente y te preguntas si esa decisión, esa inacción, no habrá marcado el ritmo actual de las cosas. Lo cual es un auténtico rollo porque la angustia te aprieta la garganta. Lo único que deberíamos hacer, y resulta fácil decirlo, es no obsesionarnos con ello y evitar que nos afecte en el día a día.

      Me ha encantado tu beso, muchísimas gracias, me da fuerza y calorcita. Te doy uno igual de fuerte, mucho ánimo para ti también y una lluvia de abrazos.

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    2. Es justo al revés Irene. Estoy segura de que si no fuese por ellas no seguiría aquí. Ellas me atan al mundo, hacen que todo sea posible, que valga la pena.
      Me gusta tu lluvia de abrazos. Hoy no uso paraguas. Abrazos para ti.

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  8. ... has sido de una sensibilidad tan devastadora que se me han saltado las lágrimas. ¿Y qué te digo yo ahora? ¿Qué te digo yo, que con mis sinsentidos, me vi involucrado en algo que casi ocasiona una tragedia? ¿Qué te digo yo, salvo que el otro día me pasó lo mismo que a ti; que entre libros encontré aquel, con su dedicatoria y su olor, y que también escribí un post...? ¿Qué te digo ahora, que no me tenga que decir a mí?

    Te digo que hoy sigue siendo, aun con todo, todavía; que las culpa abandones y trasmutes en responsabilidad, y en enseñanza también; y que sigues siendo un espejito lindo, encantador y esta noche devastador, a partes iguales.

    El amor verdadero a veces es una luz que no ciega tanto como otras drogas, si de enamoramientos hablamos. Sólo cuando falta se siente desgarrador. Para el amor verdadero nunca es tarde. Empieza buscándolo en tu interior. Si por ti no lo sientes, en nadie más hallarlo conseguirás...

    Esta noche, más que nunca, mil besos. No sabes hasta qué punto me has tocado.

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    1. Vaya, yo no quería que saltara ninguna lágrima, sólo me puse a recordar y a imaginar que las cosas fuesen distintas. Lo malo de ser espejitos es que las sensaciones pueden ser el doble de devastadoras, porque nuestro reflejo nos devuelve la imagen con más intensidad.

      Recuerdo que leí lo de "El Perfume" y claro, también hay similitudes, como me ocurre con Nuria, por ejemplo. Es lo extraño de todo esto, que nos encontremos gente que no conocemos de nada, y leyendo algo que han escrito es como si fuésemos nosotros abriendo y mostrando una parte de nuestra vida.

      Sé que nunca es tarde, al menos no para los que aún seguimos aquí. Sólo tengo que creérmelo un poquito más.

      Esta noche más que nunca... infinitas gracias por tus palabras. Y muchos besos, espejo.

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  9. Los condicionales son una forma estilizada de suicidio o, por decirlo en términos más políticamente correctos, autonegación. Creo que si algo no ha sucedido ha tenido sus buenas razones. A posteriori podemos reescribir nuestra vida tantas veces como queramos, pero será sólo eso: literatura.

    Odio los comentarios con mensaje aleccionador. Cuando me los hacen me apetece suicidarme poniéndome una pinza de la ropa en la nariz. Digo esto para justificar el cambio de tono.

    Me has hecho recordar tantas cosas. Y es curioso, en todas las direcciones imaginables. Incluso los detalles más nimios (un libro guardado sin leer, un perfume caro, un billetero vacío y un corazón en estado de hibernación...

    Los "Veinte poemas" hay que leerlos. Nunca es tarde. Nunca es tarde para nada, Irene. Ni siquiera para nosotros mismos.

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    1. Puede que nunca esté conforme con nada, puede que no sepa disfrutar de lo que tengo, por eso a veces pierdo el tiempo pensando en esas condicionales, como si desmontar y volver a construir la historia en mi cabeza ayudase en algo. Y, efectivamente, sólo se queda en la página de un diario, un diario a veces compartido.

      Jajaja una pinza en la nariz? ná, me gustan los comentarios, me gusta pensar que es lo que me dirían mis amigos “no virtuales” la gente con la que quedas para tomar algo y contaros historias. Pero no tengo amigos de esos, mi única amiga es un peligro público y para mí misma. Por mi bien físico y psíquico tendré que alejarme de ella. “Qué me importa esto” dirás tú…

      Espero que el haberte hecho recordar haya sido para bien, no para revolver las cosas que se desean guardar ahí, en el fondo del cajón “memoria”.

      Sé que no es tarde para muchas cosas, por ejemplo para continuar leyendo a Neruda, aunque sí es tarde para otras cosas. Me ha encantado tu comentario, muchísimas gracias. Un beso.

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  10. Uno de los primeros libros que le regalé a Idgie fue precisamente "Veinte poemas de amor y una canción desesperada” de Neruda. Ahora, después de leer tu historia, también me recordará a ti.

    No seas demasiado dura contigo misma. No sirve de nada pensar "que hubiera pasado si..." o lamentarse por algo que no fue.
    Los errores sirven para aprender, no para fustigarnos con ellos. Lo importante siempre es el ahora porque cada día es una oportunidad para ser felices.

    Besos hermosa Irene :)

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    1. Es precioso asociarme con algo fuera de aquí, de este mundo virtual. Creo que te lo comenté, a mí me sucede cuando escucho Barcelona, cuando leo y observo esa ciudad, pienso en ti en un concierto, en la playa, en una exposición, recorriendo las calles con Id. Es bonito :-)

      Lo que soy, muchas veces, es demasiado tonta pensando en cosas que ya no se pueden cambiar, hacer eso en lugar de intentar arreglar las que sí tienen solución. No se si pensar que le ocurre a mucha gente me consuela un poco… tienes razón, debería aprender de ellos pero no se por qué no lo hago. Tengo que trabajar en ello, y empezaré esta misma tarde.

      Tú sí que eres hermosa, besos!

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  11. Esto si que duele. O todo lo que llega tarde. Un abrazo.

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    1. Diría que lo importante es llegar, pero en esta ocasión llegar tarde no es lo correcto. Un abrazo.

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  12. Irene, yo creo que fuiste valiente guardando el regalo, guardando el dolor, guardándote a ti misma. Claro está que no esperabas una carta en su interior, claro está que todo hubiera sido diferente, pero los hubieras nos atrapan y yo te diría que tiraras la carta, que tiraras el libro y también los recuerdos hasta que estés preparada, hasta que la vida deje de ser la copia de una copia de una copia.

    Un abrazo.

    PD: No entenderás la poesía, pero dominas la prosa íntima como nadie.

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    1. Bueno, lo guardé tanto que me olvidé de él. En muchas ocasiones he pensado que no pienso demasiado determinadas cosas, quizás las que más daño hacen, porque quiero olvidarlas rápidamente. Pero de repente, cuando ha pasado el tiempo, aparece algo que me hace pensar de manera distinta sobre aquello que intenté enterrar. Y es como si el dolor o la herida se abriese infinitamente. Uhm, no se si me explico…

      La copia de una copia de una copia… me gusta como lo has expresado, yo también quisiera tirar la carta o el libro, pero ya da igual, porque leí lo que hay en el interior, y eso, me temo, que no lo podré olvidar, por muchas trampas que quiera usar en esta ocasión, no. Un abrazo.

      Pd. ¡graciasss!

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  13. Es curioso lo que ha ocurrido con Neruda, escribió muchísimos libros, miles de poemas y la gente solo recuerda o le conoce por su primer libro, para mi gusto el más empachoso. Ese que te regalaron, el que invertiste en tu título, el que guardaba ese secreto oculto. No es nada fácil Neruda, pero nada de nada... alguna de sus obras son tan surrealistas y herméticas que tiras la toalla del cacao mental que te monta, pero pocos, poquísimo escritores dominaron la metáfora al nivel que él lo hizo... tú por ejemplo IRENE, otros también, sois muy Neruda aquí en los blog:-)

    Sobre lo demás, esta vez me voy apropiar de las palabras de NURIETA, tal cual. Sé que ella, que es un cielazo me dejará el usufructo que constituyo sobre ellas para ti, que eres otro. Nada de lo que guarda nuestro pasado ha sido fortuito y nadie por quien en el pasado no ha nacido algo, lo lograría en el futuro...

    Lo malo de los recuerdos es que lo magnifican todo. Mira hacia delante mi querida IRENE y no sufras por tu pasado, solo úsalo para dejarlo escrito tan bonito como aquí lo has hecho.

    Un beso muuuy grande, ojalá estés...a gusto, con eso vale.
    Que la semana que viene aun lo estés más y la siguiente, muchísimo más y mejor ...será así IRENUJA ;))

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    1. Me parece que lo que me ocurrió con Neruda fue eso, se dieron las condiciones de ser poesía y estar demasiado explotado para que acabase empachada sin haberlo leído. No he leído nada más, sólo el libro al que me refiero durante todo este tiempo. Creo que tengo mejor opinión que antes, encontré metáforas curiosas, pero para mí es como un refresco, una gaseosa a la que le falta el gas. Madre mía, me pueden lapidar por las ofensas al gran poeta, el señor Neruda, pero es lo que he sentido al leerle. Aunque ya lo dije, no estoy preparada para entender o analizar la poesía.

      Agradecí las palabras de Nuria, lo mismo que ahora hago con las tuyas. Sé que ella me puede comprender, ha vivido –creo- situaciones parecidas a las mías, por eso intento aplicarme muchas veces las cosas que ella dice. Sé que no se puede avanzar correctamente intentando desenterrar lo que se enterró en el pasado, no tiene sentido.

      También pienso que los recuerdos, como el soñar con quimeras, hace que todo sea más intenso, lo magnificaos, como bien dices tú. Y deja de ser real, lo creamos perfecto y nos estamos engañando a nosotros mismos. No sufro, sólo algunas conexiones me hacen recordar, y lo dije aquí, en voz alta :P

      Gracias, querida María. Estoy intentando estar lo mejor posible, como dije antes, empiezo esta misma tarde. Besos enormes!!!!

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    2. Respecto a Neruda, IRENE, es lo que te decía en el anterior comentario, ten en cuenta que cuando escribió ese libro tenía ¡¡20 años!! fue su primer libro...la poesía amorosa de Neruda es pasional, pero no sexual, a lo mejor por eso te parece una gaseosa sin gas;-) De lo que yo le he leído en poesía ( no creas que mucho, tampoco) donde puede que veas a un Neruda absolutamente diferente, no sé, más compacto, quizá a ti te guste más, es por ejemplo, AQUÍ

      NURIETA y tú, sois muy pasionales y muy de verdad las dos, es lo que más me gusta de vosotras. Solo que tú eres, transparentemente oscura y ella, transparentemente translúcida:-) Ambas dos cielazos.

      Ojalá hoy vaya todo bien, seguro que sí ¡¡suerte!!
      Lo importante es que conectes y estés a gusto soltando lastre.
      En realidad, lo importante siempre es eso:-)

      Un beso muy grande y muy feliz día.

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    3. Respeto el trabajo de todo artista y tienen, tendrán siempre, toda mi admiración. Pues sé que no resulta nada fácil escribir, aunque para los que tengan talento disfruten más con ello, supongo. Para tener sólo 20 años era todo un virtuoso, como he dicho, un gran artista. Pero no es precisamente el tema sexual a lo que yo me refería con el gas. Me refiero a que a mí me resulta menos visceral, como si faltara pasión. Pero bueno, ya te digo que a mí tampoco se me da bien las interpretaciones. Luego, también he pensado que quizás me ha ocurrido lo mismo que cuando empecé a escuchar música clásica y ópera. Empecé con los compositores contemporáneos o con el más trasgresor de todos, Wagner, cuando llegué a los compositores italianos me quedé un poco... desilusionada, de nuevo me faltaba algo. Con la poesía puede que me haya pasado eso; leyendo a Panero, Bukowski o Rimbaud, Neruda no me entusiasma tanto. Pero claro, todo es cuestión de gustos.

      Transparentemente oscura.... eres un solete ;-)

      Besos e igualmente un feliz día para ti.

      Pd. ya te contaré

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  14. Yo, la verdad, prefiero arrepentirme por algo que hice y salió mal, que no por no haberlo hecho y preguntarme una y otra vez cómo habría salido. Creo que esto último es mucho peor.

    ¡Ánimo!

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    1. Siempre me he dicho eso, pero luego lo practico poco. Dejé pasar alguna oportunidad por un miedo absurdo a fracasar, y de vez en cuando, ante determinados detalles como un simple libro, me vengo abajo recordando mi falta de coraje.

      ¡Gracias! hoy es un buen día, hay 21 grados de temperatura y mucho sol!

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  15. Sublime. E inmensamente triste.

    Te has ganado una nueva seguidora.

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    1. Oh, muchas gracias por la lectura y por tu comentarios.

      Encantada de que estés por aquí!

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  16. Un hermoso relato lleno de nostalgia y preguntas sin respuesta, o tal vez errores que ya nunca sabras si fueron o no... Despues de tantos comentarios filosoficos no tengo nada que decir... Un simple beso tal vez...

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    1. Efectivamente, nunca sabré si fue o no, qué hubiera pasado si... lo olvidaré por un tiempo, pero la realidad es que en el futuro volveré a caer más de una vez. Lo haré porque por mi vida han pasado muy, pero que muy, poquitas personas. Casi imposible olvidarme de ellas.

      Joder, ya deberías saber que tu comentario es lo que... ya sabes, aporta lo que yo no cuento, llegas donde yo no llego. Vamos, que es el complemento que complementa :P ¡soy un caso perdido! Muackkk poeta, un simple beso puede ser el más hermoso.

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  17. Efimera Irene
    Tu historia es muy bella. Un libro convertido en caballo de Troya, donde el remitente realizó su última jugada para poder retenerte. El tiempo la convirtió en una carta extemporánea que bien pudo cambiar tu realidad presente.
    La vida y sus experiencias, modifican los pensamientos y criterios que alguna vez tuvimos.
    La Galia B. de ayer y la de hoy ya no son las mismas, quizás la aprobación que hoy le das a esa misiva, no sería la misma de haberla leído en su momento (tus ideas, metas, sentimientos y prioridades, de seguro cambiaron).
    Mirar atrás es bueno cuando lo asumimos como una experiencia y aceptamos que ya no podemos cambiarle el final. Pero también ha de quedarnos bien claro, que siempre podemos escribir una nueva historia, pero esta vez con un final feliz.
    Te deseo lo mejor.
    ¡Saludos!

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    1. Así es, al leer la carta que no leí en su tiempo pensé que se trataba de una última "jugada" otra forma más de conquistar lo que él quería. Y no se si me sentí más cruel por no arrepentirme de haberle dado otra oportunidad o más hipócrita por tener este pensamiento sólo porque está muerto.
      Siempre me quedará la duda de qué pudo pasar, si estaría mejor o peor ahora. Y sé que no puedo malgastar mi tiempo pensando o cavilando sobre cosas que no han sucedido en un año.
      Tengo mis dudas, si soy la misma o no, siempre he pensando que las experiencias nos forjan, pero no hace falta mirarme en el espejo para sentir que nada en mí a cambiado.
      Cómo me gustaría escribir un final feliz, pero por lo pronto trabajaré en uno con puntos suspensivos.

      Muchísimas gracias por todo, por tu comentario. ¡Saludos!

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  18. Por un momento me hiciste creer que Irene la fría era una princesa.
    Por eso, y porque siempre logras que lea tus textos largos, te mando un abrazo (no de esos virtuales; uno caliente y personal)

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  19. Nunca podras escribir otra historia si te empeñas en permanecer encerrada en otra. Es una pena Irene porque eres una tia estupenda, no te dejas querer porque el miedo te bloquea. Te estas perdiendo mucho y estas haciendo que otros nos perdamos mas parte de ti.

    Bs princesa

    p. enchufa la cam he visto que la tienes xD

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    1. Aynsss persona de poca fe, hay una historia preciosa con puntos suspensivos, que ni Corín Tellado. Ya, ya, ya está bien. Tenía que llorar un poquito, nada más, desahogarme, ya sabes. ¿¡Qué no me dejo querer!? hostia, esto no puede ser. ¡Por favor, amadme! que yo me dejo tó.

      Besos

      Pd. tú ves demasiado :P

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  20. letras instaladas

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  21. Muy buenas noches Irene.
    Bonita entrada, realmente profunda, se me ha puesto la carne de gallina. Tu forma de expresar el relato me ha fascinado, de hecho, me ha recordado a la mía.
    Tienes una página muy interesante, te felicito por tu gran entrega. Espero que sigas creciendo y que nunca abandones este espacio tan personal, recuerda que un blog es como un hijo recién nacido, crece y evoluciona con el paso del tiempo hasta convertirse en una persona de éxito y respetable, pero para ello hay que saber cuidarlo todos los días.
    Te sigo, así que seguiré visitándote siempre que tenga un tiempo libre para ver las restantes entradas y las nuevas que subas. Te deseo mucha suerte y espero que pronto subas un nuevo post para disfrutar de él.

    Si me lo permites, me gustaría invitarte a mi blog DIARIO DE UNA CHICA POSITIVA. Lo he dedicado a escribir literatura personal (relatos, cartas, reflexiones), además, podrás compartir tu blog con todos nosotros en la sección "Aquí tu web": http://insolitadimension.blogspot.com.es/

    Un gran abrazo desde Málaga y gracias por compartir un trocito de ti.

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  22. Por lo que leí en otros comentarios, esta historia no es tan irreal como parece...
    Aquel libro, aquella carta...
    Sabes, yo siempre creí que todo pasa por algo... Absolutamente TODO...
    Y si ese libro no se abrió antes, y si esa carta no se leyo antes...
    Por algún motivo fue...
    Debemos aprender de todo lo que nos de la vida, malo o bueno...
    Quizás aquí la enseñanza sea literalmente, no juzgues un libro por su portada...
    Me encanto el texto, y espero con ansias seguir leyendo aun mas...
    Saludos...


    Desde la oscuridad. Honey Minage.

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    1. Exacto, es algo que sucedió y para sentirme mejor (¿?) acabé escribiendo aquí lo que sentí o pensé en el momento. Una reflexión en voz alta de por qué he tomado determinadas decisiones en el pasado, o de por qué no acabé actuando y, sin embargo, dejé que pasara el tiempo.

      Sí, puede que todo pase por algo, puede que abrirlo y leer la carta me hubiese hecho pensar las cosas detenidamente. Pero bueno, ya da igual, hoy ya es otro día.

      Muchas gracias por pasarte, por dejar aquí tu comentario, lo que vayas a leer a partir de ahora será un giro inesperado ;-)

      Desde el gris, Irene.

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