miércoles, 2 de enero de 2013

La última cena del Titanic es el primer polvo del año





Noche de estrenar, inaugurando año, aceitunas flotando en las burbujas del champán que rebosó en la copa, derramándose el tinte en las manos del papel de regalo, revienta el cristal de mellas vacías. Un castillito de fuego iluminando las sosegadas e impenetrables aguas del mar, mientras ella sazona el azul de la tarjeta y desdibuja el centro de la flor aparentando el puntito de la i, mientras en la colina los privilegiados comensales disfrutan del último festín: entre el salmón con salsa muselina y el pichón asado con berros no se hundiría el barco, pero él haría tambalear el nacimiento del mismísimo océano, innovando malabarismos con la bandeja en sus manos. Veinte grados de temperatura no fue ninguna quimera, ni la purpurina tornasol secándose en los labios deformando bocas en monstruosidad, ni el Gucci apagando el Shiseido impregnado en la sensible piel de las clementinas. Igualmente no existía alucinación alguna en las plumas inertes que flotaron en el aire cuando relegó el número par y mimó el impar que cargaba una trampa de advertencias, un diablo hurgando en la inmaculada desaborida, atea, hambrienta de fuego, tejedora de mentiras podridas. Y se abrió paso entre el tumulto de carne huérfana, cabellos relucientes brillando entre los destellos de un vestido tallado en gemas espectaculares, sorteando la desgracia del pie equivocado y las manos que van al vicio. Destilaba el vodka en el fondo del vaso, con mucha camaradería  haciendo las pompas de limón cosquillas en la garganta. Y extasiaba el licor, la música, la risa, la suave maría, los sabores incrustados entre desconocidos que por una noche se frecuentan vestidos con trajes prestados, que se tocan contagiados por un embriago de dulce espera, un esperanzador aliento y una tregua sólo por una noche, esa noche que te hace estar vivo un momento. Protegida en el círculo no concibe la presencia del uniformado sin galones, un festivo decorado en sus hombros le devuelve el brillo a los ojos. Danza su cuerpo en un vaivén dulce y prolongado, él se acerca y la envuelve desde atrás. Se va pegando. Lo va notando. El tamaño de su polla se amolda perfectamente al hueco de sus nalgas, comienza, entonces, el ritual de cortejo recorriendo el cuello con los labios. Se apartan de la cortina de humo, de la tarima y el dj delirando bajo cientos de bombillas de colores. Se deshacen en la oscuridad evocando al jazmín del verano, al aire libre, entre azucenas, eucaliptos, madera y manzanos. Desafiando el tapete de la mesa del billar, fluyendo carne y fluido, lengua, orgasmos y humedad. La primera noche del año, fingiendo que no son, follando dos desconocidos con alevosía y nocturnidad, ya están condenados.


Crystal Castles feat. Robert Smith - Not in love

17 comentarios:

  1. Una buena manera de estrenar el año, luego que se hunda el Titanic si quiere... Con tanta metáfora junta y tanto ardor festivo erótico, me hacen chiribitas los ojos y el coco... Eres la maga del desmadre literario... Besos.
    PD: El macho cabrio se está poniendo las botas con el espíritu santo de la monja... De esas monjas no conocí yo de pequeño.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Se hundió! pero parece que la última cena, pocas horas antes, había merecido la pena, al menos para los de primera clase.

      Parece una buena despedida o un buen comienzo, según se mire. Nah, tenía que cambiar el chip -o como se escriba- dejar de lloriquear por los rincones y esas niñerías. Escribir sobre ello me agrada, eroticamente hablando :P Besos, inquietante voz.

      Pd. jajaja es que el contraste me parecía muy apropiado. Pero aquí, entre tú y yo, creo que tiene más peligro la monja.

      Eliminar
  2. Joder, así da gusto empezar el año! Envidia insana, juas.
    Un besazo guapa, y sigue disfrutando y haciéndonos disfrutar.
    A veces la vida depara esas sorpresas...

    ResponderEliminar
  3. Te puedo asegurar que no tuve un inicio de año tan espectacular como el que narras...pero quizas fuera porque no andabas cerca :)
    Besos guapa

    ResponderEliminar
  4. Nuria, envidia me da sí, mucha :P pero siempre de la sana aynss
    Sí, a veces sólo se trata de seguir creyendo, en la magia, por ejemplo, en que las cosas sí pueden ir a mejor. Espero contagiarte con este extraño positivismo en mí, y también espero que me dure mucho. Sigamos disfrutando, muchos besos bella!


    Juanjo, desde luego tú si que sabes dibujarme una sonrisa. Aunque no fuese como en el post, seguro que tu última noche y primera de otro año tampoco tuvo desperdicio. Un beso, guapo.

    ResponderEliminar
  5. Que bueno empezar el año, asi, sin bozal ni anteojeras. Libre y en pelotas, o quizá, no tan en pelotas. Pero dando y recibiendo. Y Robert Smith, además...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda es mejor empezarlo con sonrisas y aunque sea desnudándose que llorando en una esquina. Libre, en pleno inicio, y recibiendo lo que a veces se antoja ajeno. Robert es Robert, además...

      Eliminar
  6. Este escrito es de esos mágicos revoltijos tuyos en letras en los que con esa habilidad pasmosa que tienes, mezclas cielo e infierno a borbotones, como esas montoneras de burbujas que subían mientras el Titanic se hundía. Me suena a eso, aquí eres burbuja que sale propulsada a la superficie porque te niegas a irte al fondo y Mmmmm ¡¡no sabes cómo me gusta leerte así!! los finales apoteósicos tienen mucho de suicidio inconsciente. A mi nunca me ha gustado la vorágine de estas últimas cenas tremendas, de hecho siempre me escapo... donde sea, pero me escapo. Las incineraciones colectivas me aturden. Me encantan los fuegos artificiales, pero silenciosos... No sé lo que me está saliendo, lo siento...ya sabes el mal que padezco, cuando me voy...me voy del todo:-)
    Pero sigues siendo una maga con las letras, eso... ni el hundimiento del Titanic lo cambia ya.

    Un beso inmeeeeeeenos mi querida IRENE, hoy tengo la sensación que me estoy paseando por este pueblito de blog dando los buenos días a los vecinos, a mis queridos vecinos...
    ¡¡Holaaaaaaaaa vecina!! jajaja ¡¡feliz día preciosa!!
    Muaaaaaaaaaaaaaaaaakss cielo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cascabelillo!! Me encantó lo que recibí ayer, me tengo que poner al día, pues aún ando medio en coma pero bien. Sin collarín, ni vendas, sólo unos puntos de recuerdo que pronto se caerán.

      No me empeño en escribir así, entre claro y oscuro, cielo e infierno, pero sale solo. Parece que es donde me siento más cómoda, siempre en mitad, ni para un extremo ni para otro. Intento adaptarme a lo que hay, tampoco me entusiasman las cosas colectivas, me mareo, me entra angustia, además físicamente, que es lo peor, no me puedo controlar. Aún recuerdo cuando me comí las uvas en la Puerta del Sol, acabé desmayándome entre cinco o seis jugadores de baloncesto jajaja qué pardilla. Pero este año era diferente, quería empezar de verdad algo nuevo, dejar atrás un año demasiado… raro. Así que me dejé arrastrar… y bueno, la historia del Titanic siempre me dejó una curiosidad tremenda, pues creo que se hundieron muchas historias interesantes. Que conste que DiCaprio –o como se escriba- nunca me convenció.

      Por aquí seguimos, querida María, muchos besos contagiosos de alegría y tranquilidad. Aunque un poco triste… ¡ha muerto mi móvil! :-( no tengo remedio!

      Eliminar
  7. Los polos opuestos se atraen, y más con una copita de más jijiji, comienza el año muy bien, con erotísmo y sensualidad, derrochas siempre una fragancia única! besos guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Será mi nuevo aroma de Gucci :P
      los polos opuestos... sí, en un principio se atraen y están bien para un ratito, pues a la larga puede ser un quebradero de cabeza. Mejor disfrutar a ratos, luego cada uno a su casa, mucho mejor, si te he visto no me acuerdo. Uys, creo que me volveré un putón verbenero :P
      Muchísimos besos!!

      Eliminar
  8. El último día del año. El primer día del año. Una fecha, nada más. ¿Y todos los demás días? Eso sí sería especial. ¿Aburriría? NI DE COÑA. Todo es dar con la persona adecuada y no caer jamás en la rutina.

    Dicen que el amor nace de hacer eterno lo pasajero. La pasión también, sólo hay que cuidarla. Bonito texto.

    Un besote.

    ResponderEliminar
  9. Una fecha, la única en la que se me concedía un deseo, por eso era especial. Y por qué no? por qué no tener un día, da igual que coincida con el último del año, en el que se nos permita soñar, por un día, una noche, olvidarnos un rato de la miseria y fingir ser feliz. Aunque al día siguiente la resaca no ns deje en paz.
    Me ha encanado la frase "Dicen que el amor nace de hacer eterno lo pasajero" cuidaré muchas cosas este año. Bonitas tus palabras ;-)

    Un beso, el saludo sólo era para romper el hielo :P

    ResponderEliminar
  10. Eso es empezar el año comme il faut. Me alegra mucho por ti, Irene. Mi transición al nuevo año fue mucho menos apasionante. Fuck!

    Un beso grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo más importante es que aún continuamos aquí, no se acabó el mundo y la noche pasó. A partir de ahora sólo tendría que haber luz, pero habrá que tabajarlo. Un beso inmenso.

      Eliminar
  11. He llegado aquí desde Rorschach, y creo que para quedarme. Aún no he leido suficiente apra saber si hablas de realidad, de ficción o las mezclas, pero este post me ha encantado.

    ResponderEliminar
  12. Bienvenida Leo. Aquí siempre hay una mezcla de ficción y realidad, es divertido y terapeutico. Aunque nunca sabras, creo, que es fingido o real, espero que te guste.

    ResponderEliminar