Habría que fustigar a quién se le ocurrió pintar de gris quieromorirasfixiadaenunbukakke
las paredes de mi jaula terapéutica. Me gusta el blanco y el negro, me gusta la
mezcla de ambos, una luminosidad media que me define, como siempre, en medio de
todo, cerca y lejos de nada. Siendo objetiva -si es que aún puedo serlo- no puedes pintar
las paredes de la loquera con el color de las nubes que están a punto de
derramarse, el mismo color de las calcetas sudadas de CR7, el color de las
densidades grumosas que se van formando sobre tu cabeza, el color de la ceniza
que, también, son los cadáveres de ancestros calcinados, el color de la pena,
la nostalgia, la puta melancolía y la tristeza. La gente se hunde, joder, la
gente no se anima, ni resuelve sus problemas mirando el gris, ahí, de frente,
sino que se revuelca en su miseria. Pero yo soy yo –zorra fría, puta
desquiciada- me siento cómoda entre el plomizo y lo sombrío, hace que el
ambiente resulte agradable. Por eso me relajo sobre la piel del diván,
encontrando placer en los cuadrados y en los caramelos mulliditos, y me abro
tanto que comienzo a ser enteramente manejable.
Qué hay del alma errante, ¿aún se presenta en tu habitación
de madrugada?. No, ya no. Encontró una isla en la que anclar su nave. Una
putilla poligonera disfrazada de gotika a lo Marilyn Manson, pero debajo del
piercing y las uñas negras –aparte de mierda carroñera- hay más de Choni
escuchando rap, hip y hop, tri, tra, tru (todos esos monosílabos sólo aptos
para simios) que otra cosa. Bah, ni siquiera era holandés, no era más que un
escritor frustrado y licenciado en culturilla de solapa. Además, ya no molaba,
se pasaba horas hablando de cómo cambiar el mundo, de sus ideas de anarquías y
sus náuseas por todo lo políticamente correcto, divino y tradicional. Pero
luego, el hijoputa, colocaba regalos bajo el árbol de Navidad, compraba sus pijotadas
de iTunes y iPollas y hasta metió su papeleta en las urnas el día que
proclamaba que no fuésemos a votar. Oh, Dios, que hubo de aquellos tiempos en
los que reivindicaba la lucha en las calles, aceras ensangrentadas, políticos mutilados, palo en mano, tiro de piedra.
Cómo es eso, tienes que comunicarte, necesitas hablar con tu
círculo cercano. No puedes quedarte sin amigos porque necesitas abrirte,
exponer tu dolor, tu preocupación. Bueno… está mi amiga Bea, pero no se si es
un buen apoyo, ni siquiera sé si es buena para mí salud física y mental. Está
un poco loca, y no hablo de una locura diagnosticada. Hablo de una locura
derivada de esa mierda que se mete por la nariz. Primero me dejó conducir su
coche, una noche madrileña en la que habíamos cerrado bares y consumido
porquería, yo me desquitaba de un rechazo, ella jugaba a ser una heroína sin
traje y sin capa. Pero ¡si tú no sabes conducir! Ah claro, por eso estampé el vehículo en una farola, pero no pasó nada, excepto
que al día siguiente la resaca me hizo ingerir aquél bote de pastillas. Luego
la que estrelló el coche en la autovía del sur fue ella, pero la culpa fue del
agua, que mojó la carretera. Aún no me había recuperado del esguince, las
suturas y las cicatrices, cuando me hacen un lavado de estómago propiciado por
otra de sus locuras. Ah, y recuerdo que antes de todo esto me llevó a una casa muy rara donde volaba toda clase de drogas y se celebraban orgías. Menudo susto
me llevé cuando desperté en una cama con cuatro tías y las sábanas llenas de sangre.
No, a mí no me ocurrió nada, ni hice nada extraño, creo… Bah, de todas formas
ya no me habla. Me culpa de sus infidelidades, ahora que ha dejado a su marido
el amante la ha dejado a ella. Cree que yo debí mediar, pero la verdad, no se
en qué.
Ya veo… y tu amigo ¿imaginario? Pienso en el
constantemente, pero nunca llegaremos a encajar. La otra noche hice una
estupidez, le dije que quería ser su puta esa noche y él me rechazó por segunda
vez. La primera vez que lo hizo lo entendí un tiempo después, se estaba
corriendo con otra tía. Y ahora que han pasado los días también entiendo el
segundo rechazo –bueno, no hay más que verme, soy una deforme incapaz de
despertar deseo en ningún hombre- estaba herido su orgullo de macho alfa.
Verás, la tía con la que se corría está siendo cortejada por otro príncipe y
eso a él lo tiene desanimado, porque claro, están cayendo en desuso sus tretas
de Don Juan, ella lo tiene medio ignorado. A ver, si yo lo entiendo, de verdad
que sí. Los celos abreviaron su apetencia sexual. Por otro lado, yo le dije que
no podíamos continuar con ese otro tipo de relación, pero me envió un mensaje
la tarde que fui al cine, y aquella noche nos corrimos como animales después de
detonar todos nuestros roles. En realidad yo sólo quería acabar el día
animándonos un poco, pero empezó hablándome de la tía con la que se corría, de
sus graves problemas. Y los míos quedaron reducidos a mierda de gato; claro, yo
no voy a ser desahuciada, no me han echado del trabajo, no paso hambre, no
tengo hipoteca ni niños. Sólo se ha mudado a mi calle el hombre que me maltrató
durante años. Pero, y si aún vive con él, y si hablar de madrugada bajo las
sábanas, no coger siempre el móvil o haber aplazado tantas veces un encuentro
es porque aún convive con él. Sí, pudo haberla amenazado con matar a ella y a
su familia, con colgar todos los vídeos eróticos en internet, con ir a un
programa de la televisión y mostrar sus secretos y sus vergüenzas. Quizás por
eso aún le tiene miedo. Pero eso es chantaje! Bah, no me hagas caso. Estoy furiosa porque me rechazó de nuevo, y la furia me hace decir estupideces sin sentido, ni un ápice de credibilidad. Lo echo de menos y cada día sueño con un mundo mejor para él, joderme a mí misma es más que suficiente. Él no, no permitiré que nada le haga daño. La distancia, el tiempo, la rutina, el amor, el amor, el amor…
Ya veo, tomemos un respiro, ten, esto te ayudará un poco
S.O.D - Raise your sword











