En días vehementes, camuflada por un lema futurista, lascivo y romántico, de Angel Schlesser… reflexionaba y consideraba lo permisible y lo inaceptable, teorizaba los antojos inconcebibles o simplemente indescriptibles, todo lo que me invade o atormenta desde que empecé a volar. Sintetizaba los rasgos innatos preguntándome por la perturbación de mis desordenadas filias. Qué sería eso que se escondía en mí, qué reflejaba yo ante los demás para parecer tan extravagante e incomprensible, incluso ya para mí misma. Ninguna conclusión me satisfacía, en ninguna de ellas encontré respuestas. Qué ridícula, pues atribuí la carencia de revelaciones a la mutilación del verano entre julio y agosto, como si la calina pudiese exprimir los jugos del cerebro. Entonces llegó el experto en diseños, peritaje y cimientos, con su perfecta seguridad y esa frustrada vocación de psicología. Nos exhibíamos cada noche delante de una botella de vodka y unas cuantas caladas de algo mágico y contundente. A veces sólo seguía el movimiento de sus labios, y es que los sonidos me llegaban a cámara lenta y un tanto dispersos, como distorsionados, no más que nosotros dos, que nos evaporábamos entre humo y ruido blanco. Tenía un plan -eso decía él- que consistía en desprenderme, cada noche, de una parte de mi naturaleza. Prescindir, una a una, de todas las capas que me protegían y tapizaban, que me hacían ser yo. Renunciar a cada parte de mí no era fácil, pues no sabía ser de otro modo y cada noche me sentía más desnuda y vulnerable. Deconstruirte para llegar al centro y aprenderte a ti misma. Eso hice, desvestirme y deshacerme en pequeños fragmentos que yo creía irrecuperables. Cuando ya no hubo envoltura que me cubriera, cuando me descubrí de todas las máscaras, un pánico anónimo se apropió de mí, me asusté de lo que se reveló ante mí. Sólo quería volver a vestirme y tapar toda mi vergüenza, ocultar y disimular aquel engendro construyendo láminas de acero a su alrededor. Hacerlo dormir hasta que por fin desapareciese.
El experto en planos y trazados que delineó el mapa de aristas y curvas, pretendió diseñar un prodigio de quimera, pero sólo consiguió proyectar a una efímera Irene.
Marina and The Diamonds - I am not a robot

La deconstrucción puede ser un ejercicio arriesgado. Por otra parte, la naturaleza suele depositar en las cosas efímeras la belleza más admirable.
ResponderEliminarCuando la vida te muestra nuevos caminos, después de cierta indecisión, tomas el que te parece más atrayente, por extraño...la curiosidad te puede llevar , como a Alicia aun mundo maravilloso. Pero si en ese camino aparece un guía disfrazado de Iblis...desconfía. Por cada capa de piel que te desprendas...te ofrece, ese enano saltarín, un trofeo de placer...desconfiar en esos momentos no da resultado...y sigues...hasta quedarte en los huesos. Es un truco que muchos presuntos maestros de BDSM utilizan. Pero nunca están a la altura de ninguna Irene, sea efímera o no...
ResponderEliminarBesos.
P.D.Tienes un gusto exquisito para poner la música. Gracias.
Me gusta el desorden silencioso pero el de la perturbación es peligroso. Con lo de extravagante y incomprensible me acabo de ver en un espejo.
ResponderEliminarPues no me parece bien, tu tienes que ser tu y que nadie te corrompa ni te viole de esa forma, has de ser libre!!! Besos efímera!
Pero bueno y por qué nadie te tiene que decir que te quites ni te pongas?
ResponderEliminarMe he levantado con el cerebro escondido en un bolsillo, no sé que decirte. Es curioso porque quimera también alude a un monstruo imaginario con cabeza de león,cuerpo de cabra y cola de dragón. A veces lo efímero y lo eterno se van de copas y terminan haciendo alguna locura. A ver si les pillamos está vez.
ResponderEliminarBesos.
Juan Antonio, la deconstrucción es un entrenamiento que agota hasta límites insospechados, y aunque, en parte, me considero una amante intrépida, sé que las consecuencias no siempre serán satisfactorias.
ResponderEliminarMarián, como siempre atinas en todo el blanco con tu comentario. Siempre ando indecisa, dudando, haciendo más caso al miedo que me mueve torpemente o al impulso que nunca acaba acertando. El caso es que la curiosidad puede conmigo y, parece ser, que esa indagación suele esconder algo malo. No debería hacer caso a los Iblis pero sigo cayendo una y otra vez. Me ha encantado tu comentario, y la música, normalmente, va en consonancia a lo que escribo en el texto, es lo que queda cuando ya no se qué escribir. Gracias a ti.
I*- lo bueno de todo esto es que cada vez me siento menos sola, cada vez conozco más gente un poco como yo. Y eso es un gran consuelo, pues ya me creía yo un bicho raro. Qué bien suena lo de ser libre, también me digo muchas veces que debo ser yo y no dejarme influenciar pero parece que tengo poca personalidad o soy muy débil. Besos poeta!
Anónimo, porque hay gente con vocación psicoanalista, porque creen tener una formula para ayudar con todos esos enredos mentales. Sé que la intención fue buena, y a veces, sólo eso, es suficiente.
Rorschach, me has dicho mucho :-).Efectivamente, a veces entre lo fugaz y lo perpetuo, hay un paso muy pequeño. Le vamos a pillar, no lo dudes. Besos.
Saludos de lunes, hablando sin saber y desde mi opinión muy particular, le diré que creo que para ser feliz uno ha de mirar dentro de si mismo y encontrar aquello que le hace sentirse bien, si es cocinar espaguetti, pues a cocer pasta y si es leer comics pues a leer comics, lo importante es que en ese mirar dentro no haya nadi dirigiendo la música, pues aunque con buena intención, sólo la distraerán. después elija el vestuario que más cómoda le haga sentirse y a lo demás que le den por saco. eso pienso yo, que la vida son dos días y no vamos a estar aquí para los caprichos de los demás.................
ResponderEliminarHund Dido, muchas gracias por dejar aquí tu opinión particular, a mí me vale de mucho. Pues claro que sí, nada de dejarme llevar por la apetencia de los demás, eso ya se acabó. Otra cosa, al que no le guste que no mire… un beso.
ResponderEliminarPd - me gusta cuando escribes desde las vísceras, aunque sea "esa" francesita la culpable ;-)
Me alegra haber aportado un granito ;) y bueno, trataré de escribir más desde las vísceras pero mejor motivado.........
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