miércoles, 28 de marzo de 2012

Abismo decadente








Viviría consumándote con parsimonia las horas de mis días.
Amaría más allá del juego, sin raciocinio, sin recelo o incertidumbres.
Me deleitaría con tu fulgor y tu materia, con tu esparcimiento y tu compañía.
Me relamería en soledad de tu sabor anquilosado en mi boca, degustando el fluido que me llenaría el alma.
Me pringaría de tus vísceras, respiraría tu sudor y todos los jugos de tu cuerpo. Para no saberme cero, para no permanecer vacía.
Alimentaría mis ansias de ficciones y empeños, pendencia y confianza.
Viajaría fugaz y eterna por tu condenada locura.
Me bebería el vino destilado por tu materia.
Inhalaría el aliento de tu naturaleza sabiéndote con ello cerca.
Devoraría tu fragilidad y te prestaría mi fortaleza.
Ocuparía todos los vacíos, saciaría todas tus carencias.
Velaría tus sueños disipando las pesadillas, besaría tus lágrimas, enterraría todos los monstruos.
Existiría por siempre para cuidar de ti.
Acaecería en un instante sólo por verte feliz.




Pero tal vez, quizá, lo que tú necesitas es esa chica romántica y delicada que sueña despierta mientras le hablas de literatura y trascendencia. Compartir con ella sueños, lectura y sonidos, porque la creación de ese pequeño universo, esa pompa donde sólo caben dos, es lo que te salva de todas las caídas que anidan en la inercia del tiempo. Tú necesitas una chica tierna que le guste caminar agarrada de tu brazo, colonizando esquinas, descubriendo nuevos pasajes sin importarle las amenazas de una cúpula gris, empapándose. Una chica sensual y refinada, confinando la pornografía. Sin delirios, grandes enigmas o caos existenciales acompañados de fútiles paranoias. Será una chica tranquila y sensible, capaz de hacerte estremecer sólo con una mirada. Ambicionas esa serenidad para mantenerte vivo, con deseo de coexistir al menos para comprobar que ella no sólo es una idealización más, fruto de tu ya encepada nostalgia. Haréis el amor sin apresuramiento, con parsimonia, porque querer es amar despacito. Mientras os reiréis de las nimiedades que presenta el futuro, sin hacer planes, peregrinando con lo puesto. Porque es cierto eso que dices, el futuro siempre nos alcanza.


Ahora sientes que poco importan las cosas, no hay sentido alguno en lo que haces, en lo que dices o sucede. Estás solo y por eso careces de ímpetu o confianza para empezar “algo” por muy vano que sea. Dices que la falta de voluntad ya forma parte de tu propia naturaleza, por eso necesitas querer a alguien o como dices tú, sentir que te quieren para poderte tú querer. No es patético, es conmovedor ¿sabes cuántas personas no logran asumir eso? yo misma he conocido a unas cuantas, al final de tanto desear querer se olvidaron de sentir estando al lado de la pareja.


Tener valor para abandonar a alguien no te hace menos o más cobarde, se aprende a valorar la compañía cuando dejas de verlo como una exigencia, como una necesidad.




Chromatics - I want your love

2 comentarios:

  1. Oh, sí, aquí hay talento. Quizás más emotiva la segunda parte. Gran nivel de vocabulario, quizás excesiva, o pedante, pero ¿Cómo quejarse cuando yo peco de lo mismo? ;)
    Besos…

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  2. Entonces no te quejes :P en realidad sólo me dejo llevar, lo demás fluye solo. Me gustaría poner en orden las palabras, todas esas ideas que se agolpan de una sola vez, pero es complicado, querido.

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