jueves, 24 de mayo de 2012

Luz, más luz







No hay palabras que expresen los vacíos enclavados cuando las personas se marchan, aún cuando lo hacen sin despedirse y en silencio, dejando como último recuerdo una sonrisa o un “ya nos veremos” como si el mañana tuviese lugar... No existe palabra que explique la sensación de ese dolor que ya no es dolor, que ya no es un desconsuelo o una pena arraigada, no. El dolor narcotiza todos los puntos vitales, y ahora es como si adormecieras en vida, en un letargo profundo, incuestionable, sin vuelta atrás. Y si me pinchas no sangro, y si me tocas no padezco. Sombras y nada, una nada absoluta que ni siquiera da miedo porque la aprensión, el recelo o la entereza ya no forma parte de la realidad ni de nada. La realidad es tu propia consumación, tu indiferencia e impasibilidad ante todo cuanto pueda acontecer a tu alrededor.


Ahora casi resulta cómico cuando miro atrás, cuando veo una apatía que sólo parece literaria, cuando la herida sólo era leve sin ser profunda. Es como toda esa gente que escribe sobre bdsm sin conocer su significado, sin haber sentido la frialdad y la rigidez del plástico, el calor y la inflexibilidad de un movimiento novato. Es como toda esa gente que escribe y habla de lo ignorado, todo lo que no conocen y sin embargo creen dominar a la perfección. Lo hacen sin profundizar, inexpertos, privados de experiencia y emociones. Ahora quieres hacerlo y las palabras oprimen el vacío ultrajando, a ratos, la memoria. Quieres hacerlo exhumando esa nostalgia trenzada de todos los sueños y momentos compartidos que fueron: la alegría, los planes, el verano, los besos, las excursiones, el sonido, la última copa de vino y los te quiero. Y de pronto la agonía deja de ser punzante, ya no hay cristal que mutile miembros, venas, extremidades, porque el vacío deshabitó cualquier capacidad de sentir una mínima parte de algo, porque el vacío sólo es indiferencia.


Dicen que lo que importa son los recuerdos y, también, que el tiempo todo lo cura. Pero nadie te habla de las circunstancias transitorias, de cómo hacer frente al desdén un día tras otro. Y el lamento se hace indolencia, y tú ya no estás y es como si nada hubiese ocurrido, como si nunca hubiésemos existido. Y ahora me doy cuenta que sólo estoy yo y mi mundo, que cada vez se hace más grande y pequeño, o yo pequeña y todo me queda grande. Ahora me doy cuenta que no conocí soledad más la que me invade desde que ya no estás y todo está raro, porque cuando cierro la puerta de mi habitación nadie toca en la puerta para preguntar “qué tal”. Y ya no me importa nada ni nadie.





Richard Wagner - Marcha fúnebre de Sigfrido (El ocaso de los dioses)

11 comentarios:

  1. Y una mierda no te importa nada ni nadie.
    Me paso por este blog a menudo y bueno. Flipo con las fotos aunque estan pidiendo luz a gritos. Leo los comentarios y no se de que cojones estais hablando a la autora, dando bola y no veis que necesita otra cosa, no darle bola a ese rollo que se la está comiendo. Y apostaria que es de puta madre

    ResponderEliminar
  2. Galia, sólo te envío un abrazo. Enorme.

    ResponderEliminar
  3. Vaya…
    Un abrazo de ánimo, las puertas van en ambas direcciones ya sabes, a veces hay que salir y pedir ayuda. Tienes a tu familia. Y este pequeño rincón.
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Las palabras son esa parte del silencio que se puede expresar, por eso nadie habla de "las circunstancias transitorias", porque es casi imposible poner palabras al dolor o al vacío.
    Apoyate en los que te quieren porque ellos te darán el consuelo y el cariño que necesitas para recuperar la ilusión y no venirte abajo.

    Besos y un abrazo enorme de esos que reconfortan más que mil palabras!

    ResponderEliminar
  5. Odio a Wagner, tengo lo que se llama Wagnerofóbia jaja... En general la gente es gilipollas, y con esto no me considero mejor que nadie, pero el mundo está lleno de frívolos. Y como dices, el vacío es indiferencia. Pero sé tu misma siempre y no te conviertas en frívola! jaja... Deja a Wagner, es por tu salud! jajajaja... Besos guapa!

    ResponderEliminar
  6. Algunos filósofos aseguran que no hay más realidad que la que percibimos. Es absurdo Galia-Irene, darte consejos si tú percibes dolor...o decirte ¿por qué te has enganchado a ese dolor? hay personas que les encanta ir de víctimas...
    Yo no te comprendo, Irene, no puedo entrar en tus "sensaciones" ¿no disfrutas con ese dolor? ¿no? "Yo soy yo y mis circunstancias".
    Abrir un blog creo que es para jugar un poco...

    Un beso.

    ResponderEliminar
  7. No sirvo para dar consejos, por eso nunca los doy, si que percibo, como cada día escribes mejor, como depuras el vocabulario sin hacerlo como al principio un poco abigarrado, en este texto hay una riqueza enorme de palabras no usuales, me gusta mucho Irene, lo sabes. En cuanto al contenido del texto, que son tus sentires, tus formas, ya sabes cuánto me identifico, a veces cuando te leo se me clavan puñalitos de lo que me llega, y a eso yo le llamo sincronías.

    Te abrazo

    ResponderEliminar
  8. No sabes cómo te entiendo, y cómo duele entenderte. Sabes que me encanta cómo escribes, aunque a veces sean cosas tan tristes, tan desgarradoras.
    Hoy sólo te mando un abrazo, uno de esos que duelen de tan fuertes como son. No nos conocemos mucho, pero tienes siempre, siempre mi puerta abierta. Hoy te abro hasta la de mi corazón, esa que tengo cerrada con mil candados.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  9. Anónimo, es cierto, sí que me importan algunas personas. A veces me dejo llevar por el momento y puede que exprese las cosas equivocadamente, pero bueno, en el fondo estoy reflejando lo que estoy sintiendo en un momento determinado. En la diversidad de interpretaciones ya no entro.

    Juan Antonio, te agradezco enormemente ese abrazo, siempre es bien recibido.

    Chico decadente, este pequeño rincón y unas pequeñas personas que son muy grandes :-) Besos.

    hiro, todo sería más fácil si encontrase la palabra perfecta para resumir y explicarlo todo. Todo sería más fácil si mi capacidad de asimilar no fuese tan ineficaz y oscura. Pero voy bien. Puede parecer un tópico, y no lo es, pero en momentos así es cuando descubres el significado de amistad verdadera; ya sabes, los que se quedan o los que huyen. Gracias por ese abrazo enorme, me agrada un montón.

    i*- yo adoro a Wagner, siempre he tenido predilección por lo transgresor, aquello que quebranta las reglas. Y en cierta manera las composiciones de Wagner me identifican en la forma de sentir o ver las cosas. Pero también es cierto que saturarte de él puede dejarte molida. Comparto tu idea sobre la gilipollez y la frivolidad. Claro, siempre soy yo misma… con todas las consecuencias. No dejo a Wagner, sólo descansaré unos días ;-) Besos, simpática.

    Marián, me ha gustado mucho tu comentario. Escribo en otro blog desde hace cinco años, ahí juego y me divierto bastante. Rorschach me ayudó y juntos abrimos este blog, la idea era escribir sobre las cosas que yo sentía, lo que pensaba acerca de algunos temas en concreto o simplemente dejarme llevar y que ocurriese cualquier cosa. En muy poquito tiempo me ha tocado vivir algo que yo no esperaba, no se si me enganché al dolor pero aún no se reaccionar después de haber perdido a un amigo, que un par de meses antes había sido amante. Un beso también para ti.

    calmA, yo tampoco soy de dar consejos pero creo que de alguna manera leer nuestras experiencias ayuda bastante, por lo menos reflexionas y piensas que tu manera de ver las cosas no siempre es la correcta. Me encanta sincronizar contigo, así me siento menos sola y más acoplada en un mundo bastante caprichoso. Guapa, echo de menos tus letras. Un abrazo inmenso.

    Nuria, tu comentario me enternece y mira que soy fría o seca, eso dicen. Yo antes me reía cuando Rorschach me decía que través de todo esto podías conectar con la gente, no se, cogerle cariño o identificarte en muchas cosas. No soy muy receptiva, y no se me da bien demostrar el cariño o cualquier emoción, pero sí espero demostrarte a ti lo que han significado tus palabras para mí. Recibo encantada ese abrazo y te beso igual de fuerte. Gracias.

    ResponderEliminar
  10. ni somos nada ni hay nada. A veces el vacío absoluto puede llegar a ser reconfortante.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. a veces el vacío absoluto es lo único que nos mantiene, por eso estamos aquí. Un abrazo.

      Eliminar