Hay algo que interrumpe la melancolía de la gayola y la
dureza de los barrotes; en los telones mustios destaca una colección
surrealista, pinturas impresionistas, mensajes codificados en rancias frases de
autoayuda con ciertas pinceladas de Ferenczi y Freud. Pero realmente lo que a
mí me mantiene fascinada es la actitud de
algunas estatuas –sin precedentes-, las contracciones, su éxtasis erótico.
[Mi perverso y excéntrico Dalí]
No dura demasiado el embelesamiento, cuando recuerdo el
póster en la Oficina de Orientación Laboral. No, por favor, no hagas que me
conoces, no me hables de lo maravillosa que soy, de mi inteligencia, mi capacidad
de absorción o mis oportunidades mal aprovechadas por la falta de cordura y la
huella del inexistente raciocinio. No quiero ser un número más en una
estadística interminable. Está bien, pondremos de nuevo en marcha el mecanismo de
la máquina recientemente engrasada, despedazar los fenómenos del ánimo y
diseccionar el resto, las partículas excedidas. De modo que tu conflicto
psíquico puede quedar resuelto en tan sólo una sesión.
Qué hay de tu trabajo ¿te sientes realizada? Qué cojones es
eso “realizada” qué significa sentirse realizada ¿no ser una inútil?. Por qué, entonces, las señoras y señoritas que limpian el baño de casa, hacen la comida y
planchan la ropa de sus esposos y mocosos no se sienten realizadas, con lo útil
que es eso, sobre todo para ellos. Ahora que recuerdo, tenía yo una ex-compañera
de trabajo en la capital que se sentía muy realizada poniendo una aceituna en
cada bandeja del catering de Iberia, pero me dejaba a mí la tarea de clasificar archivos de otros años porque el trabajo no la satisfacía. Qué habrá sido de esa hipocondríaca… Por
cierto, cómo detesto que la gente escriba sobre todo junto (sobretodo) ¿acaso
no saben que un sobretodo es una prenda de vestir?
Y tu trabajo… ah sí, mi trabajo se puede decir que no es un
trabajo, bueno, quiero decir existe una tarea remunerada sí, pero como es
placer pues injustamente no lo denomino trabajo. Adoro a los críos, los besos
acunados por las tardes, los ojos brillantes después de haber entendido mi
explicación. No se imaginan que en realidad son ellos los que me están ayudando
y enseñando a mí. Ayer, sin ir más lejos, me enseñaron a bailar salsa. El
mensaje la tarde anterior, que me echaban de menos, querían tenerme allí, buf,
me llegó al alma. Adoro esa casa, las luces naranjas de la lamparita pequeña,
la butaca secuestrada por Aras, por cierto ya somos muy amigas. Adoro el mar
tras la pantalla del ordenador, doblar la ropa para ahorrarles trabajo o
encender la estufa para calentarles la casa cuando él está a punto de llegar
del trabajo.
Nunca me hablas de él… lo sé, él es mi jefe. Pero es de
esas personas que siempre, siempre, han estado ahí, formando parte de tu vida
de alguna u otra manera. Y sin embargo jamás le prestaste atención. Verás,
recuerdo algunas veces cuando llegaba a casa, acompañando a mi hermano mayor, y
mi madre me hablaba de lo apañao que
era, de la suerte que tendría la afortunada mujer que lo desposara. Pero
entonces eran otros los grillos que brincaban en mi cabeza. Nuestras
conversaciones cada vez son más intensas, más intimas, y prolongamos las tardes de trabajo
hasta el fin de semana. En realidad lo mío siempre fue escuchar a la gente. Me
habla de los problemas de pareja, como se desmorona lo insostenible y además de
la pelea diaria con la rutina, una lucha interna contra sus propios demonios.
Me preguntó si yo creía en el destino, y le contesté que sí, pero que a veces
me olvidaba de que existía. Me dijo que a él le pasaba un poco igual, pero que
desde que yo llegué he completado algo que le faltaba, algo que había olvidado
y que gracias por todas las sonrisas antes de irse a la cama. Pero tú no estás
cómoda. No es eso, es que yo en las distancias cortas me quedo bloqueada.
Cuando me dice que le gustaría conocer a alguien como yo, alguien que valora
todo lo que él hace mientras me aparta el pelo de la cara, no se qué decir. Cuando
me dice lo dulce que soy y que le encanta encontrarme con mi libro en el sillón
cuando llega a casa, no se cómo reaccionar. Qué hago, cuando me dice que le
encanta como soy 7 que nunca intentaría cambiar nada de mí. A veces tengo la
impresión de estar jugando a las casitas, igual que cuando era pequeña. Pero
ahora con una casa de verdad, un hombre real y unos niños que no son míos.
Tu estado anímico es una alarma y tienes que aprender a
descifrar y clasificar sus llamadas. Oh sí, ya lo creo. La otra noche, estaba
yo contestando un sms a mi jefe, ya en la cama, claro; cuando me llamó el
oscurito del alma. ¡Menuda sorpresa! aún no se bien qué ocurrió, yo estaba un
poco aturdida y desbocada por los dos vinos que me había tomado y él estaba
como… acelerado. Esos vinos pendientes, sin embargo tan incompatibles con mi
puta locura. No podíamos dejar de reír y hablábamos y hablábamos hasta que
ambos agotamos el saldo. La noche era perfecta, allí nevaba y aquí llovía, viento, oscuridad alienada a las inclemencias del tiempo, nuestro escenario favorito, además del arco de la M30 o las máquinas veloces
bajo tierra. Había algo extraño, era como si todo y nada hubiese cambiado a la
vez, como si su lengua aún abrazase mi clítoris y mis piernas rodearan su
cuerpo. Su voz traviesa, la suavidad de los labios acariciando el cilindro del
porro -sí, te oí fumar- mientras divagamos de locuras compartidas y
comportamientos excéntricos. "Qué pasa contigo" me dice. Joder, ni siquiera yo
misma lo sé. Pero le hablé de él, de la relación de ida/venida, que es
diferente y que me encanta. Menos mal que consumimos la tarjeta de prepago,
pues ya estaban nuestras nalgas en alza dispuestas a ser azotadas y
sodomizadas.
Háblame de todos los intentos por integrarte, de tu manía antisocial. Digamos que
estoy en P.A. (progresando adecuadamente). Tengo un par de conocidas con las
que intercambio más de cuatro frases seguidas, en el cole, mientras espero que
los niños salgan del comedor. Pero ya sabes, todo en plan maruja y cotilleo
sobre rollos maritales. Ahh!! también me he unido al grupo de mi cuñada para
jugar todos los jueves a los bolos. Lo cual es algo contraproducente, es que
Nick también está en el mismo grupo, y bueno… he cometido tantas estupideces.
Creo que la última vez hablaste con él y todo quedó muy claro. Sí, eso fue
antes de dejarle que metiese su lengua hasta mi campanilla. Verás, es que el
sábado salí con mi hermano y mi cuñada, y al final nos juntamos todos con el
grupo de la bolera y otros acoplados más. A Nick le encanta bailar pegadito a
mi trasero, y a mí me vuelve loca una mano en mi cintura. Dejé que me besara y
que me mordiese el cuello. Pero es que no fue el único que me besó… Pero estás completamente
desatada! Joder, pero es que el segundo
fue un poco error. Verás, yo estaba en la cola esperando entrar al baño –unisex,
puajggg- cuando se abre la puerta y sale Pol. Sin mediar palabra tiró de mi
brazo haciéndome entrar en el aseo y cerrando la puerta tras de mí me empujó
contra los azulejos y me morreó durante un buen rato. ¿Así sin más? algo le dirías.
No, yo no, fue él quien me dijo a mí “te lo debía, te lo has ganado”.
Estoy algo descentrada, lo sé. Sólo pienso en esta sesión
dominada por el papel que han jugado los hombres en mi vida. Mis únicas dos
parejas fueron unos hijos de puta conmigo, el tercer intento de relación me
hizo la putada de morirse antes de tiempo, y el cuarto… es demasiado bueno para
ser verdad, demasiado bueno para mí, ya no le pertenezco. El otro día leía un post que hablaba de un
hombre que después de un polvo, le pedía a la chica que le dejase solo. Y yo
pensé en voz alta -muy sorprendida- que si era cierto que existían hombres que se quedaran,
porque entonces creo que yo he tenido muy mala suerte con los hombres de mi
vida, pues ninguno se quedó. Lo cual me hizo pensar en que tal vez debería
hacerme lesbiana, porque ahora que lo recuerdo nadie me ha comido el coño como
lo hizo una mujer. Disculpa la ordinariez, ya llevo mucho tiempo hablando.
Pero no puedo, me gustan los hombres, sobre todo ese chico
hardcore que bebe cerveza pero le encanta el vino caro. Me tiene desconcertada…
tiene una mezcla rara de thrash y Crepúsculo, oye, un chico intrigante que ha
estimulado mi memoria musical. Ays espero que éste no borre a Irene de su nube
de conceptos.
Eres consciente de que tienes un problema ¿verdad? Oh, ya lo
creo, uno sólo no, muchos. Pero mientras las musas de Dalí sean las que delimitan la realidad de la
ficción yo viviré tranquila. Y ahora espera, que voy a cortarme un rato las
venas y vuelvo enseguida.
Anthrax - Antisocial

Esta vez mi querida IRENUJA, no te voy decir nada del fondo de tus letras, es una tarea demasiado compleja para una pobre mujer como yo jajaja esta vez, si me dejas... mejor te voy describir como imagino la escena entre tu protagonista y quien le pregunta...supongamos por ejemplo, por ejemplo... su terapeuta :-)
ResponderEliminarLa primera pregunta la hace sentado, blog de notas en mano, torso erguido clavándole la mirada penetrante que le lanza saltando sobre la montura de pasta negra de sus gafas, que se sujetan en la puntita de su nariz...a medida que comienza a responder la primera pregunta... ajusta y clava la montura de sus gafas en sus ojos, y comienza a tomar notas como un poseso...en la segunda pregunta, se hunde en le sillón y te escucha con los ojos como platos, en la tercera.. ya no toma notas y se afloja la corbata jajaja en la cuarta... comienza a sudar a chorros, se desabrocha el primer y segundo botón de la camisa moviéndose incómodamente en su asiento... en la quinta y última se seca el sudor con la bocamanga de la bata, traga saliva cada poco , resopla jajaja y mientras le hace la sexta, cielo... cae desplomado sobre la mesa :-)
¿La intención de esto era matarle de un soponcio verdad? jajaja
Impresionar, impresiona mucho, muchísimo... yo, creo que me voy a la ducha :))
Muaaaaaaaaaaaakss inmeenso preciosa... ( lo siento, hoy estoy gamberra, me perdonas ¿verdad? :-)
Me gustan los niños, eso.. lo mejor de todo. Ellos, la salvarán, seguro:))
Por cierto, de antisocial nada de nada... en todo caso, hipersocial:-)
Cuídate y descansa mucho, mi IRENE.
Sin duda una agotadora sesion psicoanalitica querida Irene, con las que aprendo a conocerte cada vez un poquito mejor...o no?........y lo mejor es que lo descubro me gusta
ResponderEliminarAh¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡... y por cierto....no todos los hombres nos vamos....:)
Besos guapa
María, me he reído muchísimo con tu comentario, en serio. Parecía que estuvieses describiendo una escena de una película, y figúrate, a la cabeza me ha venido la imagen de Jerry Lewis.
ResponderEliminarCómo no te voy a perdonar, claro que sí, pero gamberra no eres. Y el texto tiene más de ficción que de realidad. Los niños, sí, los adoro y ahí voy mejorando con ellos cada día. Me acordé de tus palabras, ellos me están transmitiendo cosas alucinantes, y cada día les tengo más cariño. Aparte de eso… poca realidad. Lo triste es que hace como un año que nadie me ha besado, hace como cuatro que yo no he besado a nadie.
Ná, seguro que tengo una imagen de putón, que me enrollo con no se cuántos tíos, cuando en realidad estoy más sola que la una. Pero bueno, es lo que tiene escribir, que cada uno libremente puede interpretar lo que quiera. Que sea cierto o no, ya es otro cantar. Y sí, sé que es difícil saber cuando es real o no.
Estoy descansando un montón, y estoy haciendo amigos! Al final hasta me integro y todo jajaja. Muchos besos querida María, gracias por tus hermosas letras.
Juanjo, uhmmm me vas a conocer a medias, o sólo las fantasías que pululan por mi cabeza. Pues como le acabo de decir a María, poco hay de mí en el texto. Pero vamos, yo estaría encantada de que me conocieras.
Me gusta saber que tú te quedas, gracias, eres un amor. Muchos besos!
Galia: a una persona tambien se la conoce a traves de sus fantasias, no crees?
ResponderEliminarQuien sabe?...quizas algun dia nos conozcamos? :)
Besazos guapa
Sí, también tienes razón, una fantasía puede definir parte de una persona, aunque evidentemente, queda luego mucho más. Quién sabe... lo mismo nos hemos cruzado en los carnavales de Venecia, si es que has estado... :P
EliminarBeso!
No me digas eso que me desmontas¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡....habre estado como cerca de 30 veces... y tu?
EliminarUn beso
Yo ninguna!!! pero te he visto a ti en esos carnavales ¿cómo? ah ah ah
Eliminar¡descúbrelo!
Besosss
Me encantan los enigmas¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡...aunque quizas mi perfil de google+ te dio alguna idea :P
EliminarBesoss
Joooo me cachis, me cachis
Eliminarsoy muy cotilla, no? jajajaja
Noooooooo...cotillea,cotillea...tienes mi permiso :)...ja,ja
EliminarA mí personalmente me tienes totalmente cautivado. Tiene tantos giros inesperados tu personalidad que me pareces fascinante. El hombre que escojas a tu lado (sea cual fuere) podrá sentirse afortunado; porque de una cosa estoy bien seguro: nunca se aburrirá. Un abrazo.
ResponderEliminarY a mí me tienes tú sonrojaica perdía con tanta palabra bonita. Fíjate, nunca jamás habrá escuchado nadie de mi boca la palabra aburrimiento, disfruto con todo, hasta con una mosca volando. No me creo más especial o fascinante que nadie, siempre me he considerado rara porque era lo que la gente me decía: "oye, qué rara eres, no" o lo de fría, que soy fría lo llevo escuchando toda mi vida. Pero en este mundo blogger cada vez me doy más cuenta que hay gente como yo, como tú, que somos muchos parecidos, aunque ninguno iguales. Y que soy bastante más simple que los que me llamaban a mí precisamente rara.
EliminarUn abrazo y gracias por pasarte por aquí.
Oh, el texto es impactante, aunque la aclaración a María estropea un poco esa imagen fascinante que vas desligando en los párrafos. Prefiero pensar que los comentarios son parte de otra pose, y sí, por azares del destino, fuera verdad que llevas un año sin ningún beso, creo que deberías de recurrir a cualquiera de tus lectores -que con cariño, admiración e ignorancia dejamos alguna respuesta a tus entradas-, para terminar con tan lamentable registro ;)
ResponderEliminarBesos.
Llevas razón, quería hacer esa aclaración porque ya me van importando algunas personas de por aquí, y por lo tanto también me importa la imagen que puedan tener de mí. Ya ves tú, cómo he cambiado, ahora me importa lo que piensen de mí gente que ni siquiera conozco en persona. Debí haber aclarado lo que quería en privado, a través de un mail, por ejemplo.
EliminarPor pensar, a mí me encanta que pienses lo que quieras, amore :-)
Yo me muero por un beso, estoy seca, pero seca, seca, a ver si viene un principie azul -o del color que sea- a ser posible con un poco de barba, y me rescata de este secuestro ;-)
Besos*
Me gusta tu texto. Da igual si es real o no. Lo que alguien crea siempre desvela parte de lo que es. Eres intensa, fascinante.
ResponderEliminarTrabajas con niños? No te imaginas cómo me alegro. Ellos mejoran todo.
Besos bella.
Gracias querida Nuria. Es cierto, al final, ya sea una historia ficticia o no, siempre lleva algo nuestro, y lo escribimos así, casi sin darnos cuenta.
EliminarSí, lo de los niños me tiene entusiasmada. Llevo mucho tiempo haciéndolo, pero nunca me había encontrados con unos niños tan especiales como los de ahora. Tampoco sabía que podía aprender tanto con ellos. Y por supuesto, hacen que todo valga la pena.
Espero que todo vaya bien, bonita. Que el trabajo te mantenga animada. Muchos besos guapa :-)
contigo aprendo a leer entre líneas... besos guapa ;)
ResponderEliminarY a mí me encanta que lo hagas, besos para ti, poeta revolucionaria ;-)
Eliminar¿Las musas de Dalí delimitando la realidad de tus ficciones?... Si el texto es como un cuadro lleno de cosas que se estiran o se deshacen... los relojes se derriten cuando se aventura uno por estas letras... Hay hombres que se quedan, los hay incluso que no se duermen despues del polvo, y conversan, y abrazan, y preguntan donde pueden mejorar o donde meten la pata... Hay hombres que se quedan y tambien hay muejeres que se marchan, pues marcharse no es exclusivo de un sexo concreto. De todas formas, dentro del surrealismo que implican las relaciones, lo principal es encontrarse a uno mismo, y saber disfrutar de la compañia y de la soledad a partes iguales... Es difícil, tal vez sea este un consejo vano por mi parte, porque yo estando en ello como estoy todavía no lo he conseguido, y me formulo preguntas sobre las que no hayo respuesta efectiva que me sirva en la vida... tal vez dentro de esta existencia daliniana sea una idiotez buscar respuesta o formulas mágicas... Eso de solucionar la psique en una sola sesión no se lo cree ni el psicoterapeuta ese de las preguntitas de rojo... ¿no será por casual un especialista doctorado en la Pampa?... Ni la Galia ni la Irene, deben preocuparse por lo que piense la gente que irrumpe en esta su casa virtual, aquí somos todos gatos pardos y el que más y el que menos tiene fantasmas y vicios inconfesables... Es la misma Irene quien ha de buscar el rumbo que quiere seguir... y digo el que quiere, no el que debe... Aquí se ama tanto a Galia como a Irene, tal cual son... y a mi personalmente, me seducen las dos...
ResponderEliminarFirma un cansado solitario con bastante barba y nada de principe ni de azul...
PD: Besos,besos,besos,besos,besos...
Oh, mi querido poeta me ha entusiasmado tu comentario. Porque si siempre complementas la parte que a mí me falta, hoy es como si hubieses entrado dentro de mí, como si hubieses puesto orden en este caos surrealista que a veces me pierde.
EliminarHace unas semanas vi una colección de Dalí que me dejó embelesada, y me hizo evocar a esas estatuas griegas y romanas, con sus bocas abiertas, expresando un éxtasis que yo envidiaba. Y, desde la butaca, me quedé pensando en lo asombroso que parecía todo, el misticismo y el delirio trasformándose en un trozo de piedra, en una mezcla de pintura sobre un lienzo. Enseguida se desató la fantasía en mi cabeza, y según yo iba hablando con esa terapeuta de la Pampa (:P) fragmentos de mi vida se iban alineando con las musas, las estatuas y las pinturas de Dalí.
Sé que marcharse no es exclusivo de uno u otro sexo, yo hablaba de mi caso en concreto, de lo único que conozco. Creo que a veces, o siempre, no sabemos valorar lo que tenemos. Esas escenas de las que tú me hablas, alguien que se queda después de. y se conversa, y se ríe, o se abraza mientras se disfruta del silencio, sólo lo he visto en las películas. Y como me ocurrió con los cuadros de Dalí el otro día, se dispara mi imaginación observando las escenas, pensando cómo me comportaría yo si mi amante se quedara, de qué hablaríamos, si pudiera yo abrazarlo para escuchar su respiración mientras él me hace cosquillas con su barba. Y estoy de acuerdo contigo, creo que también hay que saber disfrutar de la soledad cuando no se tiene nada de eso. Yo ya lo hago, creo que tú también. Lo hacemos a nuestra manera. Como te dije, es extraño encontrarme sola viviendo en una casa de unos ochenta metros cuadrados, con tres personas más, y sin cerrojos en las puertas. Pero el caso es, que consigo disfrutar de esos instantes en los que aún gritando, nadie me escucha.
Yo, encantada de tal seducción...
también te beso, beso, beso, beso, beso.... poeta con barba y te agradezco infinitamente tus palabras.
Es que la soledad es algo interno, niña Galia, por muchos vinculos que se establezcan entre personas, siempre hay un momento en el que haciendo introspección caemos en la cuenta de lo solos que estamos... son momentos para muchos, raros, pues la gente feliz que vive intensamente ni siquiera es consciente de la soledad; sin embargo siempre está ahí; los lucidos (los melancólicos),son los seres que más se percatan de su existencia, los que más acusan la soledad. Hay alguien que esta cercano a la perfección, alguien que casi puede afirmar que nunca esta solo, pues los vinculos son tan fuertes que nacen viven y mueren al mismo tiempo... hablo por supuesto de los siameses, esos personajes especiales que comparten cuerpo... Ellos experimentan algo que los demás no podemos, el placer o el infierno de no sentirse solos en ningun momento; el placer o el infierno de sentir prácticamente lo mismo. Lástima que esten tachados de fenomenos o de monstruos.
EliminarLas escenas de las que te hablo, no son exclusiva de las peliculas, yo las he vivido, y muchos otros también, pues el amor o el sexo adquieren una dimensión más humana cuando existe el dialogo las caricias y los besos, antes, durante, y despues... sin ellos, no son más que necesidades fisiológicas... tan básicas como comer, beber y defecar... actos que producen alivio para el cuerpo, pero no para el alma(A veces se me hace extraño hablar del alma, pues parece vinculada a las religiones, que las detesto, pero es que es una palabra que me gusta, para definir eso especial que nos invade por dentro y nos aleja del resto de los animales... quizá solo sea el intelecto). Abrazos, abrazos, abrazos, abrazos...
Te voy a reconocer que a pesar de la tristeza de la soledad, conseguir aislarse cuando vives en una caja de cerillas compartidas, es todo un lujo. A lo mejor los que nos relacionamos poco, los que somos introvertidos y pasamos de hipocresías, conseguimos disfrutar de lo que otros no pueden, un retiro casi impuesto, pero a la vez necesario porque sí, porque somos así. Y nos gusta un espacio para nosotros, para dejar libre nuestra imaginación, o lo que nos está diariamente oprimiendo.
EliminarYa he visto que tú tienes una especie de siamés ;-) me ha encantado la idea de ese León en tu blog, más de uno deberíamos experimentar con algo así. A ver que saldría de todo ello…
Esas escenas, supongo que sí, que existen y se dan entre gente que conozco, pero ahora lo pienso y me da rabia no haber protagonizado una. Pero bueno, puede que aún no sea tarde y el futuro me depare algo parecido, o algo cercano a lo que yo tengo en mente. Sabes, el alma no entiende de religiones ni de nada, es el comienzo de uno mismo, desde donde empieza seamos lo que seamos. Y creo que es lo más auténtico que tenemos.
Abrazos elevados al cuadrado y multiplicado por mil :-)
Esto es de lo más lindo que te he leído. La locura "psicoanalitica" de estas líneas me produce muchísima ternura. Y en el fondo en el fondo en el fondo, te confieso, me dan ganas de ser tu jefe y el chico ese dark o como coño lo llamaste, je.
ResponderEliminarLibertades que uno se toma al leer
adios.
¡Muchas gracias! me agrada que te produzca ternura esa parte del texto, y que por el contrario no te entren ganas de salir corriendo. En el fondo deseas eso? nooo, no puede ser. A mí me gusta como eres tú, al menos la parte que nos descubres en tus escritos. Sigue con esas libertades, es genial que los textos consigan transmitir tanto. Un saludo!
EliminarEl tormento y el éxtasis, Michelangelo B., Sibelius, Muley Hasan, amanecer violento en las costas de África otra vez, noches que duran más horas de las que ceberían, ternura, nieves perpetuas en las pupilas, ternura infinita en los niños (ellos deberían ocupar las cátedras y no algunos gilipollas que conozco), besos accidentales, siempre el tormento tan increíblemente indisociable del éxtasis.
ResponderEliminarCuídate. El caldo de pollo también nos permite reconciliarnos con el mundo, creo.
Beso.
OMG :P no lo podías haber definido mejor. Una mezcla curiosa que hace volar la imaginación, supongo, y es difícil saber cuando es sueño, locura o realidad. Inspirado en tantas cosas... Sí, los niños deberían ser ejemplo o inicio de mucho, ser referencia ellos en lugar de otros. Besos desde todas las distorsiones.
EliminarPd. el caldo de pollo te devuelve la vida ;-)
Bufff, ¿qué comentar? Lo primero, que no he tenido demasiado tiempo como para leer con calma lo que has escrito. Ahora sí. Lo segundo, que está de puta madre y, como te ha dicho Rorschach, pierde un poco el encanto con las aclaraciones, es normal. Pero pierde el encanto del texto en sí. Personalmente, me gusta más la realidad (obviando que estés seca y que necesitas un beso o un lo que sea, claro, eso no es bueno). A mí me gusta el equilibrio, y si el texto fuese real me parecería un poco... ¿cómo decirlo? quizá poco atractivo: se reduce a carne cruda, y a mí me gusta más cocinarla a fuego lento. Lo tercero, el hecho de llegar tarde a la entrada, hace que toda la originalidad te la hayan despachado ya otros comentaristas.
ResponderEliminarDel propio texto decirte que se lee muy fácil y que no es rebuscado, y a la vez expresa muchísimas cosas. ¿De psiquiatra? No, qué coño, de ida de olla de las buenas. Ha molado.
Un besote! :-)
Yo tampoco tengo demasiado tiempo de nada, y la verdad, también ando desganada. Pero me alegra muchísimo leer tu respuesta aquí, y ahora sí, me apetecía contestarte. A veces cuesta distinguir donde acaba la ficción y donde empieza lo real, y el quilibrio, no sólo fuera de aquí, sino el equilibrio entre una cosa y la otra, es como una especie de éxtasis siempre que lo controles. También estoy de acuerdo, como le dije a Rorschach, que pierde todo el encanto con esas acotaciones, pero bueno, en ese momento creí oportuno hacerlo. Yo también prefiero el fuego lento, el equilibrio en general. Y que me ha entusiasmado que te mole. Eso ya es una recompensa bastante buena.
EliminarUn besoOo!