Y sucedió, y se fue. Las estaciones, la climatología, los relojes, tú, el resto, yo... y vino, la música, la risa, un color nuevo, carencia de ser, los trabajos, la sorpresa, privatización sensorial, el nuevo comienzo, la actitud. La vida.
Sucedió y aún no
deja de ser una página en blanco. Empezó y fue sucediendo lentamente, poco a
poco, ya sabes… “pausadamente –dices- te describe mejor” y eso es lo que
quiero.
Y ahora expiaré mis
pecados bajo el caño de agua fría, aislar el mundo de Alex en algún lugar de
ahí adentro. Veré mi reflejo en el espejo y, mientras unto mis pestañas en
rimel, ensayaré un nuevo gesto que rompa ese eterno silencio. Sí, el que queda
cuando aparece la larga sombra, la que nunca deja de espiarnos. Para entonces
ya me habré enfundado en mis vaqueros, habré olvidado por casualidad el
sujetador sobre la cama y habré rodeado mi cuello con algún pañuelo.
Llegaré tarde, como
siempre, y tendré que besar a todos, uno por uno, las palabritas de rigor y algún
chiste fácil para dejar escapar los nervios, el aleteo de esas polillas
empuñadas alrededor del músculo generador. Entonces me buscarás con la mirada,
tropezará con la mía y nos eternizaremos en un compendio de imágenes que vuelan
a cámara lenta dentro de nuestra cabeza. Me encontraras más tarde, nos
perseguiremos durante la noche, hallaremos excusas, fabricaremos coartadas que
nos permitan un centímetro más de acercamiento. Y cuando estemos frente a
frente, cuando vuelva a sentir que tu perfume me conduce a un viaje remoto sin
retorno, cuando la música anuncie el final de la noche, entonces, justo en ese
instante, volveremos a empezar.
Sea como fuere, así
quiero estar, eso es lo que quiero. Comienza la cuenta atrás. Así es mi vida ahora, vivir sin miedo.

Afortunada tú si lo consigues cielo, afortunados nosotros de volver a leerte.
ResponderEliminarNo importa nada lo que tardes, ni siquiera si te saltas los besos y las palabritas de rigor -casi mejor si no te apetecen de verdad- incluso vale que a veces sientas miedo, todos los sentimos a veces, vale.. al menos a mi me vale, con que quieras estar.
Meeencanta tenerte de nuevo aquí IRENE.
Bienrevuelta a esta casa de letras, tu casa.
Un beso bonita.
pero mirá quien está de vuelta
ResponderEliminarno sé que ha pasao con el miedo
con tanto miedo
pero ya
habrá que vivir con eso
brindo por tu vuelta
Es como si todo, todo, estuviese palpitando alrededor de ese momento, sólo ese, al final de la noche. Te abrazo.
ResponderEliminarY ya huele a primavera...las flores despiertan de los capullos...
ResponderEliminarDecíamos ayer...
Amanece de nuevo que no es poco...
Un beso muy grande Irene.
Me alegro de tu vuelta. Al final sabía que un día u otro habría un nuevo post.
ResponderEliminarQué alivio vivir sin miedo...a mi ese nombre... Alex... todavía hay monstruos que aúllan su nombre y me perturban de vez en cuando.... Besos!!!
ResponderEliminarДобро пожаловать обратно.
ResponderEliminarQué bien escribes, Irene!
ResponderEliminarQué bien escribes!
Asisto a la fiesta disfrazado de espejo.
Un beso