He vuelto a rememorar los días de vino y embriaguez. Los días en los que me revelaba como algo indiferente, violada por la impaciencia de una permuta que no llegaba, follada por cualquier ente de capacidad resolutiva. Evocando la jaula de aquel pájaro añil, coaccionada su holgura, el espejismo sobre el que planeaba la euforia de días incontables. He invocado la psicodélica mujer que me vistió, elogiando los días enajenada por las sustancias que me corrompían. Oh sí, esa bastarda aplaudía cualquier malabarismo, y yo me mecía en la incuria de mi perezosa apatía. Así viví a bocanadas, tejiéndome un traje de alquimia y neón, para no verte más, para no saberme fría, inerte, pausada, oscura, efímera, drogada, inflexible, herida, pusilánime, cautiva…
Así me hallé en la negrura de un sueño, donde no se oían pasos, donde los signos vacilaban entre la salvación y la esclavitud, sacrificio, ingratitud; caprichos obsesivos que anticipan los despertares. Me humedecía los párpados, cosidos con plata de mal agüero. Y desperté siendo yo, vulnerada por el fantasma oculto en la caja de marfil. Pero a solas, con los hombros atrofiados por el peso de un mal sueño.
Azure Blue - Time is in our side
La vida es fiebre y el destino un abismo, ni tiene cura ni podemos detenernos.
ResponderEliminarBonita melodía.
Gracias a las décimas de más experimento el verdadero delirio, cosa buena cuando sabes controlar. Detenernos nunca. Gracias.
EliminarQuizás esos días nunca terminaron, quizás esos otros "yo" persisten de alguna forma. Y no acaba nunca la pesadilla. Super abrazo.
ResponderEliminarSiempre, para bien o para mal, siguen ahí. En ocasiones son alertas necesarias. Abrazo.
EliminarSiempre he pensado que es mejor el despertar que un letargo infinito. Supongo que siempre queda algo de lo que fuimos, puesto que el pasado es nuestro peor y más justo testigo. Qué más da, a veces yo miro atrás y no veo a nadie. Si lo hago hacia delante, no veo más que un mundo nuevo por devorar.
ResponderEliminarYo también veo ese mundo enorme por devorar, y me alegro de que aún me siga sorprendiendo. Al pasado para coger impulso, los sueños para recordarnos que fuimos, en que nos convirtieron nuestros actos.
EliminarEres ingrávida, leo y me veo a mí, pero no a mí, sino a mí en un sueño, no sé, te leo y soy otro,
ResponderEliminarun abrazo
Me vuelvo liviana cuando despierto, me gusta… Me encanta que continúes ahí. Un abrazo.
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