lunes, 19 de mayo de 2014

My doubts, success and failure





Desde hoy comienzo a contar los días que faltan; desde hoy empieza la cuenta atrás. Y en esta altura me estoy preguntando si me equivoco, si estoy errando en la decisión tomada, y me desespero porque sé que cualquier determinación hubiese sido cuestionada por unos y otros, una duda para mí misma.

Siempre fui indecisa, insegura, cobarde. Se me va la vida en los próximos diez días, desde ahora… miscelánea… un océano de pensamientos se agolpan en mi memoria, los últimos siete años de mi vida. Lo que acaba y lo que empieza.

Estoy aterrada, por eso me doy media vuelta en la cama y te observo a oscuras, conteniendo la respiración para no alterar tu sueño. Quiero retener ese instante en mi cabeza, guardarte en mi pecho, para cuando te eche de menos. Para cuando en otro punto del país tú te sientas solo en mitad de la madrugada. Y me siento vacía desde ya, o siempre lo estuve, pero ahora soy más consciente de ello, y soledad no es un efecto, es certeza, se puede palpar, incluso cortar con la hoja del cuchillo que ahora forma parte de mi caja de juguetes.

Por favor, dime que todo esto valdrá para algo, que no me equivoco, que no estoy jodiendo tu vida y de paso la mía, que no estoy truncando la historia de final feliz, la que ambos empezamos a escribir cuando aún creía en la realidad de los sueños.



The National - Sea of love


miércoles, 23 de abril de 2014

Despertares





He vuelto a rememorar los días de vino y embriaguez. Los días en los que me revelaba como algo indiferente, violada por la impaciencia de una permuta que no llegaba, follada por cualquier ente de capacidad resolutiva. Evocando la jaula de aquel pájaro añil, coaccionada su holgura, el espejismo sobre el que planeaba la euforia de días incontables. He invocado la psicodélica mujer que me vistió, elogiando los días enajenada por las sustancias que me corrompían. Oh sí, esa bastarda aplaudía cualquier malabarismo, y yo me mecía en la incuria de mi perezosa apatía. Así viví a bocanadas, tejiéndome un traje de alquimia y neón, para no verte más, para no saberme fría, inerte, pausada, oscura, efímera, drogada, inflexible, herida, pusilánime, cautiva…

Así me hallé en la negrura de un sueño, donde no se oían pasos, donde los signos vacilaban entre la salvación y la esclavitud, sacrificio, ingratitud; caprichos obsesivos que anticipan los despertares. Me humedecía los párpados, cosidos con plata de mal agüero. Y desperté siendo yo, vulnerada por el fantasma oculto en la caja de marfil. Pero a solas, con los hombros atrofiados por el peso de un mal sueño.


Azure Blue - Time is in our side

sábado, 8 de marzo de 2014

Fearless





Y sucedió, y se fue. Las estaciones, la climatología, los relojes, tú, el resto, yo... y vino, la música, la risa, un color nuevo, carencia de ser, los trabajos, la sorpresa, privatización sensorial, el nuevo comienzo, la actitud. La vida.


Sucedió y aún no deja de ser una página en blanco. Empezó y fue sucediendo lentamente, poco a poco, ya sabes… “pausadamente –dices- te describe mejor” y eso es lo que quiero.

Y ahora expiaré mis pecados bajo el caño de agua fría, aislar el mundo de Alex en algún lugar de ahí adentro. Veré mi reflejo en el espejo y, mientras unto mis pestañas en rimel, ensayaré un nuevo gesto que rompa ese eterno silencio. Sí, el que queda cuando aparece la larga sombra, la que nunca deja de espiarnos. Para entonces ya me habré enfundado en mis vaqueros, habré olvidado por casualidad el sujetador sobre la cama y habré rodeado mi cuello con algún pañuelo.

Llegaré tarde, como siempre, y tendré que besar a todos, uno por uno, las palabritas de rigor y algún chiste fácil para dejar escapar los nervios, el aleteo de esas polillas empuñadas alrededor del músculo generador. Entonces me buscarás con la mirada, tropezará con la mía y nos eternizaremos en un compendio de imágenes que vuelan a cámara lenta dentro de nuestra cabeza. Me encontraras más tarde, nos perseguiremos durante la noche, hallaremos excusas, fabricaremos coartadas que nos permitan un centímetro más de acercamiento. Y cuando estemos frente a frente, cuando vuelva a sentir que tu perfume me conduce a un viaje remoto sin retorno, cuando la música anuncie el final de la noche, entonces, justo en ese instante, volveremos a empezar.


Sea como fuere, así quiero estar, eso es lo que quiero. Comienza la cuenta atrás. Así es mi vida ahora, vivir sin miedo.



miércoles, 29 de mayo de 2013

I'm in love





Te colocabas el antifaz negro, rojo oscuro, con tu mejor sonrisa, mientras yo me dejaba besar por el camarero del Titanic la primera noche del año. Eras guapo, mucho, probablemente el chico más guapo del local, pero yo jamás me habría fijado en ti, pues siempre me gustaron los feos, convirtiendo sus taras y defectos en algo maravilloso y extraordinario, algo que les hace especiales e irresistibles para mí. Te besabas con una chica preciosa, de infarto, probablemente la chica más preciosa del local. Pero en mi mente encajaba más un perfil homosexual en tu persona, porque cuando nos presentaron te asocié –sin querer- a la loca de pajarita roja a la que ahora gano a los bolos, tal vez porque fue él quién te saludó con más efusividad. Buscaste mi conversación y yo te respondía completamente embriagada por las nuevas sensaciones de la noche, un mundo se abría ante mí, estaba a punto de cambiar mi vida y yo sin saberlo me dejaba mecer por un deseo tullido, algo corrompido, por el paso del tiempo. Dejaba que el color de las luces refulgentes acelerara mi pulso tambaleante a las burbujas de la copa. Bailamos, creo, me hablaste de un sentimiento triste por la lejanía de tu familia, me parece. Y tu flequillo rebelde desapareció en la noche o fui yo, que me fundí con tu amigo y compañero, el del Titanic uniformado. Esa noche no advertí la importancia de tu presencia.

No pensé en ti, no reparé en ningún momento contigo, no se me había pasado por la cabeza volver a encontrarnos. Siempre voy creando una película en mi mente con todas las cadenas de sucesos, como ir encolando cada fotograma hasta que consigues un film de puta madre; es divertido y me ayuda a vivir las cosas una segunda vez, una tercera o quizás muchas veces seguidas. Era extraño, tu nombre salía en muchas conversaciones  sobre el mantel de la mesa entre semana, entonces a mí sólo me venía a la cabeza la imagen de tu pelo revolucionario y todos rodeándote en círculo para reírte la gracia, para aplaudirte en tu baile más estrafalario. No te voy a engañar, sólo había hueco para Jonathan en mis pensamientos, su beso, sus labios y nuestros cuerpos siendo uno en mitad de la pista, el idioma era lo de menos. Fueron curiosos los días en los que pensaba que había sido una triste pero excitada Cenicienta, una princesa rescatada de las mazmorras de un castillo tenebroso solamente por una noche, una en la que todo valía y yo era una persona más fuerte, no tenía miedo a las represalias, luz verde en el camino, diría B. Pero después volvía a ser encarcelada por un verdugo maldito, volvían mis ilusiones a ser sueños de papel quemado, esfumándose todo lo que había conseguido por unas horas noctámbulas.

Unas semanas más tarde un hermoso ángel se apareció en mi celda, abrió una ventana por la que me ayudó a escapar, aunque siempre debía volver, para que el carcelero no me descubriera, así hasta saber cómo romper definitivamente estas cadenas. Ese ángel sisea cerca de mi oreja, me lleva de un sitio, a otro, y me muestra qué mundo hay ahí afuera, qué puedo alcanzar yo, qué no debo perderme. Y el día cambió cuando me compré aquella camiseta naranja de Mickey Mouse, una copa de bienvenida, la música perfecta y tú hablándome pegado al oído para no despistarme.


La carretera uniendo puntos estratégicos con ruido de fondo. Una pequeña Italia donde el aroma se funde sobre la fruta de tus cabellos, donde los pingüinos nos hacen cosquillas hasta reventar las tripas. Tubos en la bolera donde los ombligos al descubierto recogen las babas de tú (también yo) despierto. Nuestros cabellos revueltos en el piso, mechones cortados mientras el té reposa. Y siempre hay una cena que inventar, un menú de tu inteligencia creativa, desayuno en la cama, la ducha sin agua fría resbala en las espaldas enjabonadas, mis camisetas en tu cajón, los ensayos del grupo los lunes por la mañana, la barbacoa y las fiestas post-incineración, música nueva, el cine sin subtítulos, el curry y perder unas partidas al billar. Y las luces de la feria, las bombillas brincando sobre nuestras cabezas mientras el agua se desliza campante bajo nuestras piernas. Un charco, otro charco, orgía en la discoteca, se ha hecho luz y tu cama me está esperando. Compartir tu hierba y caernos de risa con tomates en los ojos. Buscar un trío y acabar enredados en tres lenguas. Devorar la playa en una noche, inyectar la arena con la linterna buscando lo perdido en mitad de una borrachera. También pedalear y pinchar la rueda trasera de tu bicicleta, las tapas y las cuarenta y dos cervezas cuando "la lola" acabó pasando la revisión. Los cumpleaños, el legendario y el mundo naranja, una mosquitera, un festival, tarjetas. El hambre invisible acaricia mi nuca mientras llegas, cruzas el umbral, te espero, me rodeas y ya no puedo distinguir el azul o verde de tus ojos, sólo la suavidad de tu piel aferrada en mi cadera. 


Y ahora ¿qué te digo, amor? he atravesado todas las barreras posibles de tu mano, lo inimaginable son los alicientes que aún me hacen seguir caminando. Otra vez tu cama, la vainilla, la piedra con luz alumbrando mi primera vez, nuestra entrega. ¿Dónde estabas? te digo. Y mientras mis piernas se abren, mis entrañas acarician tu polla que nunca encuentra fin, mis pezones se revelan cuando la perfección de tus colmillos intenta dejar huella. Estamos haciendo el amor. No me voy, me quedo, porque tus sábanas y tu mundo es el único lugar en el que siempre quiero vivir. Porque ya conoces mi universo, no quieras perderte en el pasado que me encerró, ya no hay carcelero, solos tú y yo, y si no…, si no, siempre nos quedará Sudáfrica. 



sábado, 23 de febrero de 2013

El vuelo del Fénix






A la tercera no va la vencida si te quedas en la segunda. Te volatilizas y el hilo queda suspendido en el aire, balanceándose, y el cordón umbilical cesa en su oficio y la nada gana el terreno ofrecido unas horas antes. La estupidez humana supera cualquier ficción planificada, ningún guión adaptado podría transcribir los errores y virtudes de tu memoria. Y yo te escribo sola, ya ves, aunque ahora no sirva de nada.

Imagino un collage que se hace rompecabezas dentro de mi mente, una época dorada donde empezábamos a encaminar nuestros pasos hacia una expectativa sujeta entre pinzas, pero entonces no era demasiado complicado jugar a construir futuros mejores, aunque sólo fuesen de cartón, inquietudes prosperadas entre tazas de café y la cola deshecha en agua. Mientras, nos preguntábamos dónde estaríamos dentro de diez años. ¿Dónde estás? ojalá pudieras responderme y decirme que ahí está todo bien, que es mejor o peor que aquí, que a veces la opresión se agarra a mi cuello envolviéndolo en una bolsa de aire caliente. Pero no me engaño, querida amiga, sé que sólo existe el humo que se niega a desaparecer del todo, y quizás, sólo tal vez, la hebilla del cinturón ardiendo sobre el precipicio de tu cintura.

Qué día es hoy… se me olvidó tu palidez, los huesos atrofiados y el morado que sombreaba tus ojos aquella última vez. Y he recordado tu voz, he deslizado el pulgar en la pantalla del móvil esperando una llamada o una respuesta. Ahora sé que no estoy loca… tú, puta infanticida, me has recordado a todos mis muertos. Encontrar –como un tesoro- el regalo de Reyes de mi padre siete días después de su fallecimiento. Una carta de pedida en las páginas de un libro olvidado, una pulsera de la que me aprendí de memoria sus cuentas. Y ahora tú, qué me vas a traer, aparte del cuervo negro postrado ante mi cabeza. Si supiese a ciencia cierta que detestabas jugar, habría movido ficha aún sin esperar el resultado del dado.


Salí a pasear ayer por la tarde, bueno, más bien a enterrar mis pies en arena, me alcanzó la lluvia que mareaba con su fuerza el romper del oleaje y, de alguna forma, sentí que había un resquicio de renovación en todo lo que estaba aconteciendo. Había otras pisadas que se escondían tras las mías, y de vez en cuando me tropezaba con otra mirada… de perro o de persona, no lo sé. A ninguno nos importó mojarnos, más bien nos sentíamos parte de la lluvia, como si fuese ese el único ropaje que se adecuara a nuestra figura. Recordé al chico hardcore, su tiempo, su página en blanco, la incoherencia, la obligación o el deber. Sentirse cómodo en los funerales, eso me convierte en alguien menos raro, he pensado. Y de repente me entraron unas ganas enormes de llegar a casa, quitarme el peso de la ropa empapada y secar mi cuerpo. Escuchar a los sabios y decidir quedarme, sí, quedarme porque ahora sé que nunca podrá haber dos estúpidas iguales.


God is an astronaut - Post Mortem

lunes, 4 de febrero de 2013

The Cojonudo's Blog Award






Mi querida Nuria, a pesar de andar medio desconectada, medio gilipollas perdía desde hace dos semanas, he leído tu post Cojonudo y tremenda ilusión y sorpresa me he llevado al ver que me otorgas un premio. Aún estoy que no me lo creo. La verdad es que no me van esos textos de nominaciones o galardones, en los que tienes que contestar preguntas tipo test y continuar como una especie de cadena. Pero reconozco que en esta ocasión sí me ha ilusionado la idea de continuar con el detalle que has tenido conmigo, me parece divertido y también una buena forma de seguir conociendo otros blogs.

Agradecerte... bueno, simplemente me pareces de lo más auténtico que hay por aquí. Que desde el comienzo me enganché a leerte porque me recordabas partes de mi vida y, en alguna ocasión, mis determinaciones y actitudes. He tenido sorpresas y decepciones en el mundo blogger, está claro que tú perteneces al primer grupo. Gracias.

Sé que no pueden estar todos, y que no voy a incluir a los blogs que tú ya has mencionado. Así que pondré otros cinco, que muchos hay para incluir en mis lista también. Vamos:

The Cojonudo´s Blog Awar se otorga a los blog más cojonudos, con el propósito de conocer otros blogs cojonudos, creando una increíble red de Blogs Cojonudos.

Para ser cojonudo, cojonudo se deben cumplir una serie de normas cojonudas:
 
1- Colocar en tu blog la imagen de la Medalla “The Cojonudo´s Blog Award”
2-  Agradecer al blog cojonudo que te nominó.
3- Contestar cojonudamente cinco preguntas (cojonudas).
4- Premiar a cinco Blog súper cojonudos.

Preguntas:

1. Libro más cojonudo que he leído: "Crónica de una muerte anunciada" de García Márquez. Uhm no es de los mejores, de los más divertidos o de los que te dejen pensando, pero es la primera novela que leí cuando aún era pequeña y creo que le tengo un trato especial. Además fue el libro que me influenció o alimentó aún más mi gusto por la lectura. 

2. Película más cojonuda que he visto:  hay tantas... pero como el libro, siempre hay una que le tienes más cariño que a otra, por circunstacías que poco tienen que ver con la peli.  Voy a decir  una de mi cineasta favorito "Mulholland Drive" de David Lynch.

3. La canción más cojonuda que has escuchado:  "You're Early" de 2:54 por su significado, por el momento, más que pos su música.

4. Lo más cojonudo que he hecho en la vida. ¡joder! diría que nada... bueno, aceptar y asumir, es lo único que me ha servido en la vida para algo positivo.

5. Animal cojonudo en el que me reencarnaría: delfín o koala, por ese orden.

Cinco blogs cojonudos:

1. La Monstruación. Lo que tiene seguir los blogs que enlazan otros que viisitas con frecuencia es que encuentres joyas como las que escribe Cabrónidas, aunque actualice poco lo hace con autenticidad.

2. Segundas oportunidades. Fue de los primeros blogs que empecé a leer cuando abrí el mío propio. Lo que más me gusta de hiro es la diversidad que muestra en los textos. Te puede escribir la crónica de un concierto, hablar sobre una operación, una entrevista de trabajo, una reunión familiar que a mi tanto me recuerdan a las pelis de Allen. Y siempre, siempre, me descubre cosas desconocidad que me dejan enganchadas. Joder, lo que la eché de menos cuando su hermana descubrió el blog que tuvo que cerrar...

3. Donde el olvido. Mi paisano Juan Antonio tiene un gusto exquisito para elegir la imagen perfecta que acompañe al texto. Letras que, sin duda, me han inspirado en más de una ocasión.

4. Luz y Penumbra. Las poesías de la reina de las metáforas son más que versos revolucionarios, es otro espejo en el que mirarme.

5. Plástica en el Chaparil. No tiene nada que ver con los otros blogs que leo, pero este blog educativo empezó siendo una forma de seguir la pista a alguien y se ha convertido en otra fuente de inspiración. No sólo soy admiradora del trabajo que realizan algunos docentes, también de la evolución de los alumnos y las ideas tan brillantes que hay tras ellos. Además, las reflexiones sociales-políticas de Manuel Fernández siempre son otro punto de reflexión para mí misma.

En serio, ¿no se pueden poner más?

Pd. Os leo a todos, pero a ratitos, aunque no deje comentarios o conteste correos. Necesito estar desconectada.

viernes, 1 de febrero de 2013

Post Scriptum: soñar es gratis






No se nada, por supuesto que no se nada, ¿cómo iba a saberlo? si cada día el mundo se vuelve más loco y yo voy sumando un par de horas más, unas cuantas arrugas más; y sin embargo, por dentro, todo sigue intacto.

Quería un día especial, a pesar de lo agnóstico, porque siempre me siento ambigua, también como tu Mr. Hyde, pero a lo mejor más lejos de lo oscuro, más cerca cada vez de la luz y todo ese rollo de armonía espiritual  Pero los días especiales aún no están disponibles para mí, aún no he conseguido resolver los entresijos -eso parece- y están tan prohibidos como los besos robados de madrugada.

Me asusta que la gente hable de suicidio, me entristece que la gente manche cuadernos con tinta desconocida, que la frivolidad florezca y conviertan en banalidades la pena que otro arrastra. Que nadie se de por aludido, por favor, porque estoy cansada de tanta acotación. Todo lo que leo fuera del mundo blogger, el cine, la traducción de las canciones que escarpan siempre más allá de., esa lámina protegida por un plástico, una capa de barniz, un cristal, disfrazan la palabra suicidio.

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Su voz se entrecortaba, se perdía el hilo que la suspendía como alejándose en el tiempo. Pero, curiosamente, en el tono apaciguado y tremendamente triste, había un punto de resignación. "Ven, mi hija se ha cortado las venas". Y cuando cuelgo el teléfono todo se vuelve amarillo y sólo recuerdo el impacto contra la mesa del salón. ¿Se habría sentido ella igual aquella noche de hace dos años?. Nunca volvimos a hablar del tema, no me interesaba su opinión, o como dice la loquera, puse una capa encima de otra para olvidar, pero es cierto que las cosas enterradas casi en la superficie al final acaban saliendo tarde o temprano. Ha perdido mucho peso, mucho, un saco de huesos con ojos morados y la piel más blanca que he visto en mi vida. No le pregunto qué hizo, por qué lo hizo, sólo que está horrorosa y que ha fastidiado el día de mi cumpleaños, que vaya pensando la manera en la que compensarme por todo ello. Ella me habla de las dificultades para cortarse las venas, que no tenía cojones y la cuchilla se le resbalaba de las manos. Que no sabía si hacerlo en la bañera, en su habitación, en el piso de su ex. Y que, por supuesto, no es tan fácil como te lo pintan en las películas, en las pantallas del cine. Que la hoja de la cuchilla quema, se atranca, y al principio la sangre no brota, pero después te entra mucho sueño. Que no vio ninguna luz, nada de polladas, dice ella.


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Ni sabía, ni esperaba nada.

Solamente me dio tiempo a una ducha rápida para deshacerme del olor a hospital adherida a todas mis pieles. Mi jefa me llamó con un ataque de ansiedad, es mi día libre pero me pide que me vaya con sus hijos hasta que ella llegue de la ciudad. No le sale cuatro palabras juntas entre tanto llanto. "Lo de siempre, sólo sabe hacerme daño, necesito a alguien que me quiera y que se movilice por mí". Me cago en los clavos de Cristo, su ida de olla es más grave de lo que yo pensaba.

Cuando llego a casa procuro no abrir la puerta con mi juego de llaves. Él preparando la cena, la gata enroscada en el sillón con uno de los niños, y el otro acabando sus deberes en la habitación. Había un rico olor a hogar, y no era exclusivo de la sopa de fideos, también era la luz y la temperatura, muy cálidas. Se sienta y me mira mientras suspira hondamente. Lo sabe, sabe que ella ha perdido todos los papeles, que ya no tiene excusa, y sin embargo me manda allí, con él... "Un puto papel, un puto informe médico y todo tirado por tierra". Le escucho, saco dos cervezas del frigorífico, le ofrezco una y él pone un cigarrillo en mis labios, pero yo no fumo. Sigo escuchando su tormenta, intento recomponer los trozos fragmentados. Dos cervezas más, otras dos, dos más, otras dos, y otra, y otra... Los niños se han ido a la cama, nuestra cena se queda fría sobre la mesa, nos dejamos caer en el suelo de la cocina resbalando apoyados en la pared. La gata se frota con nuestras rodillas juntandonos de pelusa blanca el pantalón. Inclina su cabeza buscando mis labios y su boca se estrella en mi cuello, en la cremallera de mi jersey. Hay un instante de debilidad, si cierro los ojos... quizás... tal vez pueda verlo, pueda sentirlo a él, pero no. Por mucho que desee unos labios y ser besada no es él a quién amo.

Por qué complicamos las cosas, por qué asume un derecho que no es suyo, por qué la libertad sólo existe en la palabra que se escribe. Por qué la debilidad me convierte en su presa, por qué no te cruzaste antes en mi camino. Como siempre, yo no tengo sus respuestas, ni siquiera las mías propias, en realidad no sé, no espero nada. "Siento estropearte la noche" y mi noche era mañana. Entonces le hablé de él, de mis prioridades, de mis cambios de humor y mis desvarios de niña caprichosa.

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Quería un día especial y algunas personas lo hicieron posible. Mi cuñada me prepara una fiesta que consta de dos partes: un almuerzo con mi familia con una entrega de regalos sin precedentes, mera formalidad que hace que vuelva a revivir parte de mi infancia. Y una reunión de amigos el sábado por la noche, una reunión con muchos chicos guapos que están deseando bailar conmigo.

Una amiga a la que hace tiempo que no veo me invita a cenar, y de repente el clásico de la Copa del Rey llega a nuestra mesa, mientras la tuna me regala el oído. Qué romántico...

Mensajes fríos, impersonales... "pásalo bien" "aprovecha este día" "disfruta", etc. ¿En serio? por favor, de donde se han sacado esas plantillas?. Pensé que un día así algo podía ser distinto, aunque mi comportamiento unos días antes hubiese sido reprochable, era mi día, como entonces fue el tuyo.

Pero de repente llega alguien, una persona a la que un día, hace mucho tiempo, le dijiste que día era hoy, y va y se acuerda. Y te llena de palabras bonitas que no sólo se quedan en palabras, y te regala una tarta poco convencional mientras pone en marcha el reproductor de música. Y te habla de todo lo creativo, de la familia, del amor, de la amistad, de la soledad compartida. Y tú, por una vez, te sientes especial.

Gracias.




Ps. me dijeron que soñar es gratis, y por eso me colaba yo en almohadas ajenas. Yo continuo preguntándome cuando se va a terminar todo esto, mientras el chico hardcore sigue sin actualizar.


Red hot chili peppers - Under the bridge