Lo intenté, y sin embargo tú nunca me entenderías. Cómo explicar la sensación que oprime y no deja respirar, cómo explicar que no soy caprichosa, que no eres tú el problema, que soy yo que nunca me vas a entender. Que hoy me gusta el blanco y mañana el negro, que vivo continuamente en el vaivén de la montaña rusa y ya no recuerdo ni donde estaba la parada de bajada. Lo intenté, y a pesar de tu extraño cariño cada día me he vuelto más pequeña a tu lado. Tú me quedas grande, tu mundo y tu interesante inteligencia es un abismo en mi ridículo cerebro. Contrastan tu sensatez y seguridad con mi yo grotesco. Inseguridad, ciclotimia, torpeza. Lo intenté y no estuve a la altura. El problema soy yo. La inestabilidad de mis emociones me lleva a un laberinto en el que no te gustará perderte. No sólo es miedo, es la indiferencia y la apatía que trajo consigo la primavera. Y querrás volar, descubrir nuevos mundos y distintos horizontes, regalar canciones y susurros de orgasmos creativos. Y yo me quedaré quieta, con los ojos cerrados, llorando lo que di por perdido de antemano. Pero son ciclos, una sucesión de estaciones en las que lloras, ríes, te caes y te levantas de nuevo. Sólo eso.
Napoleón Solo - Perdiendo el tiempo

Efímera Irene. Me gusta pronunciarlo. C'est tout.
ResponderEliminarY a mí que lo pronuncies. Assez
EliminarSeguro que lo entiende, lo has explicado tan bien...
ResponderEliminarTe beso
Al menos esta vez, dice, parezco coherente. Un beso, querida calmA.
EliminarSon sólo eso: ciclos. Ya vendrán los buenos. :)
ResponderEliminarUn beso. Grande, como tú.
http://www.youtube.com/watch?v=EqGMPJpoUT8
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ResponderEliminarSi das algo por perdido de antemano lo pierdes seguro.
ResponderEliminarMás inteligente que tú? Permiteme dudarlo, preciosa. A veces sentirnos pequeñas es lo que elegimos. Hazle caso al decadente encantador de abejas y arriésgate.
Un beso. Seguro que pronto acaba este ciclo de mierda (yo también estoy en él). La primavera es un asco si no eres feliz.
Suena a lúcido y amargo desengaño, pero lo escribes bello y lejos de dar pena sugieres admiración.
ResponderEliminarCómo jode el ciclo estático cuando toca, lo bueno es que termina pasándose (casi siempre).
ResponderEliminarDespués de caer lo importante siempre es levantarse. Y la primavera ya toca a su fin...
ResponderEliminarUn beso cálido ;)
Pensé que escribías sobre mi...aunque claro, yo estoy un poco grandecito. Un abrazo.
ResponderEliminar*L*, sólo puertas que se cierran y otras que se abren. Mientras tanto suena Abba, me pone contenta porque me recuerda un montón de cosas buenas. Gracias, un beso grande.
ResponderEliminarDecadente Rorschach, interesante comentario. A fin de cuentas yo soy de lo más vulgar, de lo más normal y así actúo. Por supuesto me gustaría ser esa persona fantástica llena de esperanza, positiva, que arriesga… antes lo era, antes yo era así y los tortazos que me di no me merecieron la pena. Pero como digo, son ciclos o circunstancias en el tiempo. Sé que puedo estar perdiendo una buena oportunidad, y que por lo menos debería intentarlo. Pero lo que no puedo es actuar de manera inconsecuente. Me arrepentiré, aunque sólo sea un texto. Así me gusta, reivindicativo.
A mí también me encanta la canción, me dice mucho :-)
Nuria, ya está perdido pero es la última vez que lloro. Muy inteligente y a mí eso me hace pequeña, muchísimo. Reconozco que mi inseguridad es, en mayor parte, por todos mis defectos y complejos. La primavera es un asco cuando lo que toca es moquear, temiendo estoy al verano jajaja. A ver si se nos pasa pronto. Un besazo.
Advenedizo, nada peor que la sensación de dar pena. Son momentos por los que todos pasamos, a mí hoy me dio por desahogarme aquí. También tendrá que ver que apenas he dormido. Falta de sueño + alcohol + resaca = tontería de domingo. Oh, qué halago, muchas gracias.
Amanecer, que se pase, que se pase ya. Que vengan tiempos mejores.
hiro, qué poquito para el verano, aunque sea la estación que más deteste del año. Intuyo que esta vez pueden ocurrir cosas interesantes. Me encanta tu beso cálido, uno con resaca para ti :-)
Tranquilino, aún no tengo el placer de conocerte :P ¿cómo de grande?. Un abrazo.
"El problema soy yo" Nena, levanta ese amor propio porqué si no... Que le jodan al equilibrio yo soy inconstante y soy feliz, hay que aprender a vivir con ello. Pero en serio no te auto destruyas tanto, es más nunca pienses que un hombre está por encima de ti, porque no existen los ídolos, todos somos humanos y por favor, deja de infravalorare. Un besazo guapa! :)
ResponderEliminar¿Y cómo lo consigues? ser inconstante y feliz. Hasta ahora a mí me habían hecho pensar que en el equilibrio también estaba la felicidad. Y eso es, precisamente, lo que yo no consigo, equilibrio. No me destruyo a mí misma, es que me abruma la inteligencia de los demás. Muchas gracias por tu comentario, un beso :-)
EliminarEso me suena, muchas veces he dicho lo mismo, el problema soy yo, doy mala suerte, te saldrá una verruga en la mano y a pesar de que vales mucho más que yo, te verás arrastrada a los tugurios donde aún se fuma a escondidas siguiendo mi estúpida carrera de bebedor de fondo..... y fíjate, lo que no consiguieron los halagos ni las flores caras lo conseguía ese fatalismo...... a muchas parejas lo que les engancha a uno es que les digas que no eres lo mejor para ellas. Debe ser por ese afán que tienen los seres superiores de querer arreglarlo todo....... igual tienes suerte y comienza a no saber vivir sin ti ;)
EliminarHUAU!
ResponderEliminarYo nunca volaría estando a tu lado, nunca quedría descubrir otro horizonte más que el se esconde detrás de una mirada tan clara como la tuya, conozco a la persona que te ayudaría a saltar, a quitarte los miedos, yo soy esa persona
ResponderEliminarTodos deslumbramos en algún momento. Lo malo es que la novedad da paso a las inseguridades. Pero no te preocupes, habrá más personas y más destellos.
ResponderEliminarUn saludo.
Anónimo, eso no lo puedes saber, pues a través de unos cuantos textos no se conoce a la gente. Gracias de todas formas.
ResponderEliminarIna, no es deslumbrar lo que me inquieta, es no estar a la altura y que eso sea la causa que haga perder todas mis oportunidades. Sí, siempre hay personas que permanecen con el tiempo, también otras que van llegando... Un saludo.
Creo que he comentado en donde no debía..... ups.... la intención era comentar aqui ;)
ResponderEliminarPues te respondo aquí... me hace gracia, él dice que no soy yo la que debería llorar, que es a él a quien han "dejado". Y es que lleva razón, pero no entiende que mi frustración es su propia inteligencia, bueno... sumada a un montón de cosas más. Como sí lo quiero, me encantaría (y me consta que lo está haciendo) que supiera vivir sin mí. Aghhh perdona si no me entiendes, además de quedarme sin palabras hoy estoy especialmente espesa.
EliminarQué bonita noche hace ;-)
Talento. Menosprecias tus talentos... el problema casi nunca eres tú, yo diría que nunca, pero siempre al final te pregunas si eres la causa. Menosprecias tu talento.
ResponderEliminarEgoismo. Deberías ser más egoista.
J.
J, creo que sé quien eres. Y eso lo dices porque pretendes animarme :P pero no pasa nada. Estoy animada, en serio. ¡Ya soy egoísta! y eso lo sabes tú perfectamente. Un besazo.
EliminarYa. A mi también me cuesta dejarme querer.
ResponderEliminarPero tú al menos ahora parece que estás seguro, seguro de porque haces las cosas, de todo. Ni te imaginas lo que envidio eso.
EliminarBueno, digamos que es fácil decir que uno sabe nadar cuando no hay olas y hace buen tiempo. Cuando vengan las olas ya veremos en que punto estoy realmente...
EliminarPD: Te comenté esta entrada porque yo también he caido muchas veces en las comparaciones, y realmente son odiosas. Al final la conclusión que saqué es que cada persona es única, y por lo tanto incomparable. Lo que uno no tiene de inteligencia puede tenerlo de creativo, o de trabajador, o de generoso... la cosa es conocerse a uno mismo con lo bueno y amarse tal cual. Nadie estará más tiempo conmigo que yo y lo mejor es llevarse bien conmigo mismo, no?
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EliminarPor lo que leí en tu último post parecía que habías encontrado tu centro, parecía que esa seguridad en ti mismo, en todo, era mucho más que una certeza. Sólo así puedes disfrutar al cien por cien de todo lo que tenemos.
EliminarComparé sin pretender hacerlo, siempre he sido una chica acomplejada, tener cerca a una persona tan culta o inteligente me supera. Me supera porque me siento torpe y ridícula, no lo puedo evitar, y eso me condiciona para seguir actuando de manera natural. Tal vez no se entienda o parezca una tontería, no se. A pesar de los complejos, me acepté a mí misma. Yo quiero un poquito de esa seguridad tuya.
Bueno, ni siquiera la seguridad es un estado absoluto. Hay momentos de puta madre, en los que parece que puedo con todo, y otros momentos no tan brillantes ni tan geniales que paso como puedo.
EliminarLo que si es verdad es que en esta época, estoy bastante seguro de cosas que antes dudaba mucho. Lo que he hecho ha sido mirar de hacer continuamente cosas que me gustan. Hacer las cosas que quiero hacer y estar con las personas que quiero estar. Y eso no significa hacer continuamente lo que quiera como un niño mimado, sino procurar y poner empeño en tener una actitud positiva en los momentos que no puedo escojer, y luego escogiendo bien con quien estar y qué hacer cuando tengo elección.
Parece una tontería pero no lo es. La gracia está en ir un paso por delante, como si dijéramos, y que casi nada pueda sorprenderte. Como si todo lo que pudiera pasar fuera una elección propia, y así es más fácil de aceptar cualquier contratiempo.
Si no, da la sensación de que nuestra propia vida no sea nuestra, no?
Quizá lo que me falta a mí es ese empuje o empeño en pillar el chip positivo. Bueno, la paciencia tampoco es una de mis virtudes, cuando veo que todo el esfuerzo ha sido en vano me desespero. Y todo es un bucle, porque eso conduce a que mis próximas actuaciones vaya con más cuidado o con menos seguridad en mí misma. Pero no siempre depende de nosotros, ni siquiera estar con la persona con la que desearíamos estar.
EliminarNo es ninguna tontería. Yo siempre me sorprendo. Tu última parte del comentario me ha recordado algo que me decía mi ex. Me decía que siempre debía acudir al trabajo como si fuese el último día, así me resultaría menos traumático aceptar el despido. En aquella ocasión sí que funcionó.