lunes, 16 de julio de 2012

De la quietud




Y en la tormenta de verano me encontré
un barquito que era una cáscara de nuez
Navegando hasta tu orilla, flotando,
en tu agua me quedé




Cuando descubres que el mar no es más profundo que la borrasca estival, pierdes el miedo a hundirte entre grietas dolientes y oscuros acantilados. Te zambulles en el magma argentado sostenido en añil y crees que el oxigeno no te alcanzará. Es indescriptible, un ejército oprimiendo los bronquios y una válvula propinando ventilación. Pierdes el contacto con la realidad cuando sientes los metros de fluido diáfano y el peso de la sal sobre ti. Emerges, entonces, en una cueva jaspeada de arrecifes y coral, paredes granulosas en la base y pulidas cuando llegan a la bóveda coloreada de esmeralda. Ligeramente hayas un relámpago de luz ahí donde las rocas pierden su forma, se escapa el vaho pescado por los buzos con aletas de tiburón y tú te quedas sentada sobre un escollo de agua y mineral.

Crees haber encontrado un tesoro o un refugio espiritual, y te sientes afortunada porque aún queda un lugar virgen que nadie ha podido distorsionar; tan sólo la naturaleza con sus caprichos de rapaza malacostumbrada ha ido aunando los elementos relativos a su propia materia. De repente la niebla se vuelve nítida y las sombras resplandecen; es en ese instante que encuentras sentido en la telaraña que fuiste tejiendo con hilos de plata, hayas paz en las bifurcaciones salinas capaces de penetrar en lo inescrutable y el miedo se va. Sientes que todo encaja perfectamente, como si tú siempre hubieses pertenecido a ese lugar.

¿Cómo se puede estar tanto tiempo mirando hacia otro lado? realimentado no se qué, haciendo que vienes y vas y sin embargo te quedas quieta, colgada en el limbo.


Brian Eno - An ending

9 comentarios:

  1. Siento lo mismo cuando visito una vagina por primera vez…xD
    Esa canción me recuerda un beso en un ascensor lleno de despedida.

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  2. Menos mal que lo conoces mil veces mejor que yo y sabes que es tooodo sensibilidad este M, por mucho que le guste disfrazarse de cacho bestia jajaja

    En fin, mejor te traduzco lo que de verdad quería (él y cualquiera que lea esta preciosidad que has escrito) antes de pegarse un mamporro contra la esquina del ascensor ese, al salir:-)

    La música y tus letras suenan a cantos de ballenas azules sumergiéndose majestuosas en las profundidades del océano... esas que sí, tienes razó, esas que asustan de mano, pero una vez que te zambulles ves que flotas y en cuanto tus pulmones se acostumbran a respirar oxígeno dosificando las bocanadas que das, comienzas a disfrutar de la libertad que da saber que allí, no te puedes caer... allí todo es azul, no hay ruidos, nada es estridente... todo se mueve en armonía ... esa que ni a tiros encontramos en tierra firme ¿me quieres decir donde has encontrado ese paraíso? bueeeno, mejor no ¿por qué no le dices a M que salga de su ascensor y te acompañe allí? ¿se puede saber a que esperas para ponerte el traje de neopreno Sr Decadente? si quieres antes te curo el chichón que te has hecho... debes tener una buena brecha ¡¡pero en qué irás pensando tú xD!! :-)

    En fin, sorry a los dos... hoy estoy un poco pa ya... no sé si voy o vengo... mañana se me pasa, prometido.

    Un beso muuy grande para los dos y enhorabuena IRENE, esto es precioso... pero no sé yo si de verdad existe alguna dirección buena a la que mirar... bueno, si tu crees que estás en la buena... sigue nadando... te seguiremos si nos dejas OK:-)

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  3. La foto es...bellísma, evocadora, divina, en una palabra,acompaña perfecta a tus letras que hoy destilan sutileza y olor a sal, casi se escucha el sonido de las olas rompiendo en el acantilado de los sentimientos. Sube la marea de la emoción, difícilmente se puede plasmar más bonito de lo que tú lo has hecho.

    Superbe...

    Bisous

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  4. Qué perfecto, casi ahogarse para descubrir el lugar al que perteneces, entre niebla y telarañas.
    Me gusta, espero que sí pertenezcas a ese lugar, y que allí seas tan feliz como mereces.
    Un beso, preciosa.

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  5. Rorschach, ya, me puedo hacer una idea…siento que la canción te recuerde un momento triste, a mí me transmite paz y algo positivo.


    María, no creo que conozca a Mario mejor que tú ni mejor que nadie, es más, nunca sé cuando usa disfraz o deja de hacerlo, así que te agradezco enormemente la traducción ;-) Haces una descripción muy bonita de mi paraíso particular, y es así, como dices tú, azul e inmenso. Ese lugar siempre estuvo aquí, en mi pueblo del sur, pero yo no lo conocía porque me da un poco de miedo el fondo del mar. Hay que bucear y encontrar la entrada de la cueva bajo el agua, cuando salí a la superficie no me podía creer lo que estaba viendo, tampoco me podía creer que eso haya estado ahí desde antes que yo naciera y habérmelo perdido es casi un pecado.
    Me encantas que seas así, María. Eres sincera y además comentas las cosas de manera que nadie podría ofenderse. Me has sacado la primera sonrisa del día, sí, aunque sean ya las ocho y media de la tarde. De modo que mil gracias. Sin duda es una buena dirección ;-) un besazo, simpática!


    calmA, qué placer verte por aquí. A mí también me gustó mucho la foto cuando la vi por primera vez, por eso pensé que era perfecta para el texto. Y el texto es otra de las mejores maneras de recordar esa sensación de descubrir algo tan espectacular. Joder, que yo no soy cursi ni nada de eso, pero qué paz más inmensa, es un sitio tan especial. Muchísimas gracias, un beso inmenso.


    Nuria, de momento no estoy mal, me siento bien y he descubierto algo nuevo que me tiene entusiasmada. Para ser feliz sólo me haría falta una cosa, pero alguien me puso el mote de “las imposibles” por algo sería :P A ti te sienta genial esa amistad que te hace tan feliz, pues claro que tengo envidia de ti! muchos besos.

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  6. Hay un vago recuerdo inconsciente en nuestras mentes que nos lleva a sentir calma dentro del agua... Hundirnos en el mar, una piscina, o incluso la bañera con agua calentita, nos retrotrae a aquellos tiempos, guardados en el adulto en su subconsciente, en los que eramos un principio de vida, puro, sin contaminar, y nos sentiamos seguros flotando en el liquido amniotico de la placenta, escuchando el eco de la maravillosa voz de la madre. A veces, me da la sensación, de que nos pasamos la vida añorando aquello... sin saberlo. Un beso Galia.

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  7. Fragilidad en ese lugar íntimo donde te encuentras a ti misma. He estado también ;) Me gusta tu forma de describir ese sentimiento tan profundo entre luces y sombras... Un abrazo y quietud zen :)

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  8. La fascinacion suele tomarnos por sorpresa. A mí me gusta que así suceda.
    Un texto delicioso. Besos desde África.

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  9. Lazaro, me he dado cuenta de que siempre resumes en tu comentario todo lo que yo intento expresar en el texto. Y me encanta, me dejas alucinada porque es como si complementaras la parte que me falta, y encima lo haces tan bonito… Puede que inconscientemente estemos buscando ese lugar en el que nos sentimos más protegidos, probablemente nunca encontraríamos nada más seguro que las entrañas de nuestra madre, pero cuando encuentras algo parecido sin buscarlo es la mayor de las delicias que puedas experimentar. Un beso Lazaro.


    i*- me gusta eso de quietud Zen, hay un poco de fragilidad en lo seguro, como si el cristal pudiese romperse de un momento a otro, pero igualmente no deja de entusiasmarme un momento así. Celebro que tú también hayas estado ahí, un beso!


    Juan Antonio, por eso se vive “doblemente” intenso. ¿África? seguro que tienes cosas preciosas que contar. Un abrazo.

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