Perder la virginidad sin estar enamorada es como beberte una
Coca-Cola a la que se le fue el gas. Faltan las burbujas, las chispitas de la
espuma salpicando en el borde del vaso y en la boca de la botella, falta la
urticaria del lagrimal y las cosquillas en la punta de la nariz. Pero te acabas
entregando en el momento menos oportuno, cuando alguien viene a recoger tus
extremidades mutiladas y abandonadas en la cima de una escombrera. Unos ojos
azules y unas manos expertas en diseñar planos complejos, invocan la fierecilla
interior que despierta después de un año de sequía orgasmal. Y te reconstruye soldando todas las piezas. Dos relaciones fracasadas, un leve contacto con la
otra oscura y temida dimensión, labios prisioneros y castigados por dos años,
todo tenía sentido si ya habías tocado fondo hacia el final del verano.
Joder, se maldice
mil quinientas veces. De qué sirvió coquetear con las pinzas, las siete colas,
el pinwheel o las chinchetas. De qué sirvió la espera de rodillas, mojarse
antes de que sonase el teléfono o acariciarse las heridas de la carne abierta. Admite
que como experiencia no estuvo mal. Por ejemplo, el frío del acero endurecía la
cúspide de sus pechos a punto de estallar; y el roce más leve hacía descender
ríos de flujos piernas abajo. Sentir el cuero en sus muñecas, el plástico
profanando su culo, la seda sellando su boca, todo el ritual desataba su
instinto más perverso y suicida. Resonaba, entonces, unas palabras furtivas ahí
dentro… en el sexo había empezado desde el final obviando la base. Y es que eso
tampoco la preparó para el momento culminante, el momento especial que luego
acaba siendo un vómito al borde del wc en plena resaca.
Entró en el ciclo de la autodestrucción, ofreció su coño
explotando su sacrificio, sin penetración, pero dejando que las esquirlas
tatuaran parte de su cuerpo. Desmembrarse le hacía sentirse viva, amputar cada
noche su clítoris estimulaba su enardecimiento y a la vez se sentía sucia,
inferior. Pero la humillación la encendía, la hacia volver una y otra vez,
siempre en ese peligroso bucle. Así hasta que se perdió y tuvo que volver sola,
desgarrada, sin ninguna esperanza en el amor, en otros labios que la rescatasen
del borde del precipicio.
Pero siempre hay movimiento alrededor, gente gritando desde
las terrazas, chicos que piden el hielo que sobra en tu copa, miradas que te
sonríen detrás de una barra. Te vas envolviendo en tu cáscara, endureciendo los
callos de tus dedos, falsificando las huellas y el tacto de tus manos. Y te
niegas a ver que algo bonito puede esconderse dentro de ti. Entonces llega el
príncipe azul a salvarte, quiso extraer las esquirlas clavadas, pero ella estaba
tan borracha…los ojos vidriosos enturbiaban su maldita visibilidad. Quizás por
eso comenzó a imaginarse el cuento, en lugar de vivir la realidad.
Ese cuento que comienza así…
*estoy demasiado alcoholizada para continuar escribiendo,
esta noche sólo tengo fuerzas para arrojarme en tus brazos y dejarme follar con
amor por la bestia púrpura.

En general el sexo sin amor es como un whisky con hielo, como café soluble, parece lo mismo, pero es infinitamente peor, para mi al menos.
ResponderEliminarEscribes tan bien...
Besos.
Me ha encantado tu forma de expresar y de sentir una experiencia tan intensa como lo es la de perder la virginidad sin amor
ResponderEliminarEn general yo creo que la primera relacion sexual suele ser siempre bastante desastrosa: Mucha prisa,mucha ansiedad y en un momento todo se acaba y te deja con esa sensacion un tanto desilusionante
En cualquier caso tu texto, como siempre, rebosa pasion y sensualidad por sus cuatro costados y eso es algo muy dificil de lograr
Besos guapa
A veces, mi querida IRENE, leyéndote, tengo la sensación que dentro de ti conviven dos mil personas diferentes. Tan increíblemente valiente, fuerte, segura y desgararradoramente rotunda en letras, por más que rezumen tus historias sensibilidad y fragilidad extrema, que la combinación me resulta inasumible en una sola persona... debe ser que mi mente es pequeñita:-)
ResponderEliminarPero es cierto, describes imágenes imposibles de verbalizar, con una naturalidad y facilidad pasmosa. Sensaciones que aun sentidas, son indescriptible. Imágenes tan perfectas, que mis ojos salen como platos de aquí. Te juro que a veces, como en esta ocasión, me dejas con las nueronas mareadas, imposible de digerir todo lo que trasmites, imposible de vivir en un solo cuerpo tanto como cuentan tus letras ¿no te habrán puesto a ti tres cerebros? ¿te han hecho algún TAC ? ;-)
Muaaaakss inmeenso súper artista, bueno no... tres, uno para cada uno de tus cerebros:))
¡¡Qué mal repartido está el mundo, xD!!
Muuuy feliz día cielo y enhorabuena.
Nuria, guapa, yo sólo bebo vodka con naranja o limón, del whisky no me gusta ni el olor. Pero imagino que un whisky con hielo debe ser... ¿una explosión? ¿algo fuerte? o tal vez le falta una cola, un agua, un algo para combinarlo mejor. Pues nada, espero poder contártelo algún día, si es que se llega a dar tal experiencia. Besos, dulce musa!
ResponderEliminarJuanjo, es más triste cuando apenas recuerdas nada, cuando ni siquieras estás seguro de haberla perdido del todo. Y ya ni te cuento, si te paras a pensar que esa persona murió escasos meses después. Todo una mierda, para olvidar, claro. Nunca pensé demasiado en ese momento, así que no esperé que sucediera nada especial. Me pregunto si estaré persiguiendo otro imposible... tú siempre me lees bien, qué ojos más hermosos tienes ;-) Besos, guapo.
María, querída mía, yo también tengo la sensación de que dentro de mí conviven diferentes personalidades, por eso nunca termino de conocerme a mí misma. Por lo tanto, es bastante más difícil que alguien me conozca o pueda comprenderme. Me gustaría ser más segura, más fuerte o más valiente, pero siempre me quedo a medias. Soy como esa Coca-Cola a la que le falta el gas.
Jajaja yo también estoy mareada, muchas veces no se ni lo que escribo, María. Estoy nerviosa estos días, con un cosquilleo que no me deja en paz. No quiero meter la pata, no quiero enredarme escribiendo, pero al final los dedos se van y... Me faltan cerebros o mecanismos más efectivos para asimilar ciertas cosa,s pero bueno, ahí vamos. Te echo de menos, intentaré ponerme al día. Gracias por tu visita, aunque ya sabes, esta es tu casa. Me alegras el día. Besos enormes!!!
Ponerle hielo al whisky es como quitar el amor al sexo. Sigue siendo cojonudo, pero no tanto.
EliminarBesos.
En ese caso tendré que probarlo o quedarme con las ganas. Lo que se aprende, gracias!
EliminarEl sexo sin amor sirve más como terapia que como un cuento de hadas, uno se termina enfrentando a ello para olvidar todo lo que le molesta o para distraerse y decir "disfrute la noche" cuando a la mañana te sentis sucio, de esa suciedad que necesita cuarenta minutos de ducha.
ResponderEliminarMe desarmaste. Cuanta sutileza y no, para decir amor y joder...Un abrazo.
ResponderEliminar¿De verdad existe la bestia púrpura?
ResponderEliminarDeja ya de cautivarme, Irene, por dios :)
Eres estupenda cuando te lanzas a verbalizar esos recuerdos mezclados de situaciones, pensamientos, realidad y lo que podía haber sido.
ResponderEliminarLa primera vez tendría que desdramatizarse pensando que las personas normales disfrutaran de unas tres mil oportunidades mas. Es la primera vez cuando se pierde la virginidad, tambien cuando aparece el orgasmo, tambien cuando se acepta investigar, y está la primera ves con quien compartiras la mayor parte de tu vida.
Y dejarte follar no es mas que la decision de regalarte placer.
¿Con amor? Vale.
Pero si no amas a nadie durante una temporada no te quedes sin foolar, porque como eso es demasiado castigo te engañaras a ti misma y te enamoraras del primero que se cruce para poder....
Y recuerda que follar genera cariño.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLlevo un tiempo revoloteando dando forma a la arquitectura de tus palabras, modulo y encuentro ritmos pero rápido me escondo detras de la palabra planos, aunque no estoy mucho tiempo, el enemigo sigue mis pasos, no es el amor ni es sexo, es algo mas profundo, es el propio lenguaje el que esta en juego, ritos, brillos y sombras es un buen cóctel, pero las metáforas lo saben y prefieren flujos, plásticos y culos ,¿ha dicho culos?, sì y de forma exhuberante . El final no existe y dejamos al escritor que nos cuente..,¡COÑO SIN PENETRACION!,¡eso, sì!, es como la Coca Cola sin las chicas Codorniú, me escondo en el coño, y me p.i.e.r.d.o. para siempre, no soy Yo, ni mi casa es ya mi casa...
ResponderEliminarSi Michael Haneke supiera español y leyera este texto se correría al instante.
ResponderEliminarCuánta destrucción, sexualidad desdichada y necesidad de "amor" muestras en él. Y cómo lo he sentido de real, como si en muchas partes fuera yo la protagonista, fuera yo la chica que pierde la virginidad sin estar enamorada.
Un beso.
Damu, el sexo sin amor vale para todo y los cuentos de hadas no existen, sólo están en nuestra imaginación. Por eso se utilizan como escudo ¿verdad? mejor vagar medio dormida y no tropezar medio despierta. Conozco la sensación, la de arrancarte la piel a tiras a ver si así te deshaces de lo que te provoca arcadas.
ResponderEliminarDarío, ná, las palabras que vienen solas cuando se tira de diarios adolescentes.
Lunática, de verdad existe, yo la he visto, tú la podrías ver…estoy completamente segura de ello. Bueno, intentar cautivarte es un juego que me encanta ;-)
adam, me gusta trasladar al papel blanco el compendio, a veces surrealista, que hay en mi cabeza, cuando las experiencias se funden en recuerdos y la memoria se vuelve traicionera. Puede que tú me mires bien, y por eso te parezca tan encantadora. Y claro, yo prefiero que me quiera el dueño del blog (me pone muy contenta) antes que el propio blog, que publica mi comentario cuando le viene en gana.
Con tu comentario te has adelantado un poquito a la segunda parte de Strange Affection (sí, hay dos partes) pero te lo diré igualmente, nunca idealicé el momento porque, simplemente, no pensé nunca en ello. De modo que me he limitado a disfrutar de las experiencias conforme han ido apareciendo.
A mí regalarme placer es lo que más me gusta :P lo que intenté describir en el texto es ese placer libre de otro lazo, desnudo de sentimiento, es decir, acostarte con una persona sin amor. Y pienso en todo ello ahora que ya las cosas pasaron, nunca me había puesto a meditar sobre el asunto. Pero ahora me he enamorado por primera vez, y no puedo evitar pensar en cómo sería el sexo con esa persona a la que amas, cómo sería si te correspondieran con el mismo amor. Lo mismo es que este estado en el que me encuentro, me hace pensar en pajaritos y esas cursiladas.
Me engaño a mí misma diariamente, pero me gusta pensar que alguien llegará y tocará a mi puerta, y me dirá que me ama, me corresponderá y entonces podré sentir eso que tanto anhelo.
Me encanta tu última frase, estaría bien llevarla a la práctica, a falta de pan… :-)
m.i., mientras tú revoloteabas a mí me llegaba el soplo de tu aleteo. Y me preguntaba yo “¿qué traza en el vuelo esta mente tan inquieta?” y la respuesta estaba ahí, sobre los planos del arquitecto, delante de mis propias narices. Entre el barco fantasma del errante, la balada de Senta, y la espuma del Codorniu. Y es que las palabras y las metáforas, cubiertas de culos, pollas, acero o plástico, me llevan también a ti, a esos nudos que vas desatando entre dibujos, y a mí me alborotas la mente, purgando la memoria en busca de las burbujas que tanta falta le hacen a mi vida.
La no penetración es que no tiene perdón ninguno, más cuando sólo valió para distracción de otros, para mitificar un mundo que tenía más mentira que verdad. Aquí dentro siempre encontraras calor, así que piérdete si te apetece un poquito, pero vente de vuelta otra vez, aquí, al hogar, donde yo te pueda ver :-)
Amanecer, esto es raro, pero al decirme Haneke recuerdo la escena de los huevos de Funny Games, desde ese momento supe que la historia acabaría mal. Creo que Haneke se correría con algo un poco más “brutal” como en esa escena, de la misma peli, en la sientan a la familia en el sofá y aparece un primer plano de la cara de la madre salpicada de sangre. Puede que yo esté muy enferma, todo es posible…
Me alegra un montón verte por aquí, chica oscura ;-) Besos.
Soy un perfecto conocedor de la "bestia púrpura". Yo también me he dejado vencer por su brutal sometimiento en ocasiones. He pasado por aquí curioseando y me ha gustado mucho lo que he leído. Con tu permiso, me quedo. Un abrazo.
ResponderEliminarVaya, vaya, no se por qué me sorprendes. Déjame pensar...uhm, vale. A mí me ha gustado mucho que encontraras el camino, y que después de entrar decidas quedarte. Otro abrazo para ti.
EliminarSiempre siempre he agitado la coca cola para dejar que se fuera todo el gas,
ResponderEliminarahora creo que es por eso que perdí mi flor sin amor, mierda.
Me ha gustado encontrarte. Te sigo.
Me recuerdas a mi ex, él también le quitaba el gas a los refrescos, creo que porque le dolía la barriga :P
EliminarGracias!
Conozco el alcohol y conozco la derrota... El alcohol hace muchos años que ya no me persigue... pero la derrota parece un quiste... y el amor un espejismo que se aleja cada vez que te acercas... En el alcohol, a la larga no encontré nada... Sin embargo la derrota, a pesar de su amargura, tiene sus musas...
ResponderEliminar¿Qué es la virginidad? ¿Un prejuicio? ¿Un miedo a perder la infancia y su inocencia? ¿Una virtud, pureza? ¿Dolor? ¿Un lastre...? ¿Una estupidez?... Demasiadas preguntas para algo tan nimio... Un beso.
La derrota siempre está presente, pero sólo la notamos cuando realmente la tenemos encima, pisando el cuello. Por eso buscaba, quizás, el amor. Para sentir ese alivio o consuelo, para alejar la amargura y volcar en alguien la parte buena que pueda habitar en mí. Por una vez en la vida sentir diferente. Lo del alcohol es secundario, tampoco me persigue, a veces es un antídoto, otras un aliciente y la mayoría nada, sólo placer de saborear un buen caldo. Esa parte de encontrar una musa en la derrota... es cierto, querido poeta, es cuando te sientes más débil o vulnerable cuando empiezas a sacar lo que hay dentro, de las entrañas o de la mente, esas palabras que se van sucediendo y encadenando formándose en cada escrito.
Eliminar¿La virginidad? un estado transitorio mal alimentado, supongo, sobrevalorado muchas veces por las novelas, películas de amor o almas errantes. Ná, una tontería disfrazada con ropa de lujo. Un beso.