jueves, 13 de septiembre de 2012

Ahora que te has ido






Entras de nuevo en mi vida y desde tu superioridad olisqueas mi entorno con las ínfulas del que lo tuvo todo, todo lo que quiso, y después hizo lo propio para dejarlo desaparecer, si es que se puede decir así, por llamarlo de alguna manera. Te hace gracia mi nueva seguridad, que haya aprendido inglés y que ya no tartamudee cuando me pasas los dedos por la nuca. Te choca que ahora me relacione con la gente, que use vestidos, pendientes y zapatos de tacón. Me has dicho que me ves “chula” incluso prepotente; serás hijo de puta. Creíste que la muñeca de trapo siempre tendría un lugar en tu estantería de coleccionista psicópata, así te llama mi amigo, ese que tu llamaste mi amante, sólo porque me lamió durante dos horas el coño sin llegar a perder la virginidad. Bueno, en aquel entonces tú hacías lo propio con aquella valenciana adoptada del este, pero eso no importa. Yo siempre fui la torpe, esa no demasiado atractiva que nunca le acababa de crecer el pelo, la de pechos pequeños y corta mente. Para entonces no podía aspirar a más, mi adorado informático, poeta y escritor, filólogo y periodista. Te sorprende que discuta con el camarero que me tira el vino sobre la falda, te quedas boquiabierto cuando el chico de ojos verdes, justo detrás de mí, se acerca y me invita a cenar a su casa. Y te prometo que no se qué es lo que no soportas; que se haya fijado alguien en mí o que aceptase su invitación. Hay muchos cambios, probablemente yo sea la primera en haber cambiado lo que había dentro de mí, pero el vacío sigue existiendo. Hay tantas heridas que se niegan a drenar, tanto tuyo enquistado en mí, que ni siquiera soy capaz de pestañear y no ver que has hecho conmigo.

Sin embargo, aunque no hay justificación para lo malo, siento que no he sido del todo justa contigo. Durante mucho tiempo sólo recordé las sombras y contusiones, el desprecio, la ira chocando contra la pared, y me olvidé de las sorpresas, las cajas llenas de ti y de mí, el álbum, las ciudades y todos los colores. No recordé que me dejaste que me acercase a ti, aún exponiéndome(nos) al resto del mundo. Decías que era la chica de los imposibles, la que perseguía con tesón las cosas que quería cambiar, aunque perdiese mil veces mi paciencia a la hora de contar. Pero nunca me dejaste decirte que nunca te quise cambiar a ti. Ya no soy egoísta, tampoco conformista, sé que nos volveremos a ver, en la ciudad probablemente, y no en una sala fría de madera y mármol.


¿Te acuerdas de la última frase en la parada de autobús? me dijiste “quién te va a querer a ti”. Ahora sé que tú me has querido, tanto que te dolió, tanto que acabaste matándome.



Love of Lesbian - La parábola del tonto

20 comentarios:

  1. Tu texto es tan redondo que voy a comentarte con palabras prestadas.

    "Te di mi corazón y quisistes mis sueños.
    Te di mis sueños y quisiste mi esperanza".

    "Fui yo misma. No fue suficiente".

    "Hay silencios que son una manera de quedarse vacíos".

    pd: "...y conducen lejos de donde estaban cada uno de los sueños".

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. No estoy tan seguro de lo que dices en la última línea. Pero nada de nada.

    ResponderEliminar
  5. Yo tampoco estoy segura de esa última frase. Alguien que te quiere no te hace tanto daño. Hay gente que no sabe amar, y resuelve sus frustraciones haciendo daño y humillando a los demás.
    Un paso para que esas heridas drenen es sacarlo todo fuera, ni que sea escribiéndolo en un post.

    Besos!

    ResponderEliminar
  6. Uff.
    Creo que poco más. Bueno sí. No te quiere, no te quiso. Al menos no bien. Curioso, a mi también me dijeron esa puta frase. Y lo peor es que la creí, fíjate, soy así de imbécil.
    No justifiques. No entiendas. Trampa mortal. Los cabrones cuanto más lejos mejor.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. uy sí que fue bueno este. Como me gusta tu escritura. Nunca me arrepiento de pasarme por aqui. Adios

    ResponderEliminar
  8. Es precioso leer como respiras libertad por tus palabras, como te sacudes el pelo IRENE, no sabes lo que me gusta leerte esto. Sinceramente, como muchos arriba te dicen, alguien tan mezquino como parece ser quien describes, es imposible que te haya querido, no por ser tú, para nada, seguramente sea incapaz de querer a nadie... la gente que tiene el corazón encogido por el egoísmo, no sabe querer, solo usar y destrozar todo lo que usan, para que nadie pueda recoger nada de lo que ellos tiran. Te sales en estas letras IRENE, da gusto verte clavar los tacones ;-)

    No dejes de entrenar, te quedan de miedo.

    Un beso ineeenmeenso IRENE, como tú en este escrito.

    Feliiiiiiiiiiz día, bonita


    Me voy corrieeeeendo... a la cárcel jaja

    ResponderEliminar
  9. Qué se pierda, y tú, encuéntrate en ese manantial de hermosura que llevas dentro, no quiero que sufras, no.

    Yo te quiero

    ResponderEliminar
  10. Este texto es sencillamente delicioso, yo diría perfecto. De punta a punta un desborde de soberbia escritura y de pose soberbia. Y me encanta pensar cuánto bien nos hacen los que matan nuestros viejos "yo" para que, en el mismo cuerpo, nazcamos nuevos. Hay que agradecerle, y de paso, enseñarle, que ya sos un ser querible, hasta siempre. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Eres maravillosa escribiendo. Si en tu vida real eres algo parecido, lo mejor que ha podido hacerte ese hombre ha sido matar a la mujer que creyó que eras..."quien te va a querer a ti" esa frase es la primera de dos...La segunda, al ver cómo la mujer crece y florece es: "voy a por ti, te mataré" (literal). Siento ser tan clara y directa, pero si te lo digo es porque tú eres una mujer valiente.

    Con toda mi admiración. Besos.

    ResponderEliminar
  12. Ciertas experiencias y recuerdos nos hacen crecer y nos dan una nueva visión sobre las cosas, la vida, el sexo y la muerte, todo cambia, el mundo gira y tenemos que girar con él, cuando nosotros cambiamos casi siempre es positivo ;) Un abrazo fuerte!

    ResponderEliminar
  13. adam tate, lo quiso todo y todo se lo dio. Cuando fue insuficiente ser ella misma quiso ser lo que él quería, y después vino el declive. Silencio es lo opuesto al vacío, la afonía es el reflejo de todo lo lleno.

    Pd. tus posdatas son el punto y seguido.


    Rorschach, tú me abriste al mundo de los blogs, así que me siento orgullosa de tus palabras, y también de casi devolverte la fe en este mundo o lo que puedas encontrar en él, en el mundo blogger, claro. Por supuesto que no hay excusa para algunos comportamientos, tú también me has ayudado en eso, en ir extirpando los quistes, librándome de un lastre que pesaba mucho. No se si es una reconciliación, lo que ocurre es que pasé mucho tiempo en el que sólo recordaba las cosas malas. Ahora lo único que deseo es olvidar esas y en caso de tener que recordar algo, que sea lo positivo, que también había mucho.

    En cuanto a la frase del autobús, de verdad lo creí, porque el tiempo le dio la razón. Y ahora, que sepas, estoy llorando un poquito por ese te quiero, recíproco, de felicidad. Besos.

    Pd. y lo del cambio de avatar, es que el otro me parecía un poco soso. ¿Te gusta el nuevo? ¿cuál te gusta más?


    L.M, me consta ;-) besos


    hiro, te leo y me acuerdo de aquello que dice “hay amores que matan”. No es que no supiera amar, es que tenía problemas más graves de lo que él decía. Y también es acojonante ver a esa persona estrellarse, y aún queriéndolo, aún destrozándote tú también, tener que soltarle la mano. Gracias por tus palabras, besos!


    Nuria, es bastante curioso que nos identifiquemos un poco en este último post. Esa es la sensación que he tenido esta mañana al leerte, creo que puedo hacerme una idea de tu historia, y se me pone la piel de gallina por tus niños. No justifico, de verdad que no. Y me reafirmo en lo que te dije antes, no debiste creerlo. Espero que tengas un buen fin de semana. Besos, guapa.


    Garriga, gracias por el cumplido. Siempre es agradable oír algo bonito cuando acabas de escribir algo tan crudo. Hasta más ver.


    María, la alegría de la casa está aquí :-) la verdad es que sienta bien soltarse el pelo, además que tengo la manía de llevarlo siempre recogido (de verdad de la buena) y ahora hasta me duele llevar coleta. Sigo entrenando con los tacones, sin ellos también. El otro día hasta discutí con uno que me cobró de más por una loncha de queso; antes siempre me callaba todo. Mil gracias, cascabelito, te lo digo con cariño porque eres una sonajilla cada vez que entras aquí. Y mil gracias también por la música, que como siempre pone la guinda a tu comentario. Feliz fin de semana, hermosa!

    Pd. lo de la cárcel no mola :-(


    calmA, se pierde a ratos y yo encontré el sitio donde quiero estar. Hoy me derrito de lo sensible, ayss qué bien suenan los te quiero, me gusta, me gusta. Muchos besos ricura.


    Darío, qué bonito! hoy escuché por segunda vez lo de soberbia. Y me hizo gracia el contexto de la primera, y ahora… bueno sí, me siento satisfecha de haber llegado hasta aquí, en todos los terrenos. De haber aprendido a sacar lo de dentro, aprendido que la gente no muerde, seguir aprendido mientras escribo y a la vez me alimento de todos vosotros, que es la mejor manera de aprender un poco de todo. Muchísimas gracias, un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Marián, siempre digo que me cuesta menos hablar de las cosas que me ocurren, más que las que acabo hilvanando con un poco de imaginación o fantasía. Lo que me resulta paradójico es que ese hombre me hizo ser una persona y luego otra, la primera vez me gustó mucho, porque digamos que me “modelo” a su gusto. Me enseñó todo un mundo nuevo que a mí me encantó, pero cuando crecí no le gustó que yo fuese capaz de tomar mis propias decisiones. Sé de lo que hablas, lamentablemente esa sentencia hace mucho que la oí. Pero ya pertenece al pasado, no muy lejano, pero pasado. Esa admiración es recíproca ;-) Besos.


    i*, yo también pienso que los cambios significan algo positivo, es lo que nos ocurre a todos. Y en eso consiste la vida, experiencias, malas, buenas, regulares, aprender y aprender. Superarnos, y así siempre mientras el mundo va girando. Hoy con el chip positivo. Abrazos muy fuertes!

    ResponderEliminar
  15. jajaja IRENE, no molará lo de la cárcel cielo, pero es que iba de verdad a la cárcel... a trabajar :))

    Muaaaaaaaaakss, feliz finde


    PD
    Yo tengo muchísimo pelo, casi siempre lo llevo suelo, pero cuando me pongo seria ( por trabajo) instintivamente sieeempre me lo recojo con una pinza jajaja ya ves tú, al revés.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Agrr siento que tengas que ir a un sitio así, la verdad, Uhm he visto en tu pérfil a qué te dedicas y, tal vez, podrías aconsejarme en una cosilla.

      Un beso, y feliz finde para ti también.

      Eliminar
  16. Es un despertar contundente. Me gusta mucho, pese a las chorradas que acabo de leer en los comentarios. A veces parece que el mito del multinick es real. A veces da la impresión de que la gente sólo se fija en las briznas de hierba y no en la plenitud del prado. A veces creo que el peor cáncer de la blogosfera anida en quienes pretenden sistematizarla.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un despertar que hacía falta. Joder, sabes que siento? como si estuviese en una de esas terapias donde la gente debe asumir que tiene un problema con el alcohol, drogas o cualquier otra dependencia. Y por fin he asumido esa parte negra de mi vida, que no oscura, la parte defectuosa.
      Me alegro que te gustase, otro abrazo.

      Eliminar
  17. ¿Quien te va a querer a ti?... Los imbéciles se las pintan solos para decir frases así...
    Lo que está claro es que tú has aprendido a quererte a ti misma, que es lo más importante... Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, de alguna manera tienen que demostrar su imbecilidad. Sí, eso es lo más importante. Como dice mi madre "si no aprendes a quererte a ti misma, nadie lo va hacer". Gracias, poeta. Un beso.

      Eliminar