Patosa, desmemoriada, despistada, equivocada la mayor parte
del tiempo, distraída con casi todo, descuidada, y no se cuántos adjetivos más
de ese estilo, pero todos podrían definirme de una sola vez y por todas.
Entro en foros y enlaces que me pasan a través del correo
electrónico como si nada, jamás me fijo en las condiciones legales, en la
privacidad y ese tipo de cosas. Al principio siempre rellenaba los formularios
con mis datos verdaderos, y mucha gente me decía que debía tener cuidado con
eso, que podría ser usado contra mí. Y yo no entendía qué iban a poder utilizar
en contra mía, si no había nada malo que esconder, si yo no era una persona
importante, sólo una chica navegando desde un ordenador en el pueblo más
recóndito del país. Y qué pasa más tarde, pues la gente que vas conociendo te
cuenta que le han sucedido robos de cuentas, suplantación de identidad, fotos
extraviadas, irregularidades de estilo parecido. A partir de ese momento opté
por no introducir datos que revelasen mi auténtica identidad, al menos no
siempre.
Yo sólo quería registrarme en una web sin más intención que
la de compartir música, imágenes y letras, nada más. Y acabé bloqueando mi
cuenta de gmail al introducir la fecha incorrecta en el registro. Ni siquiera
recuerdo cuál fue la que me salió en ese instante (inconsciente), el caso es
que los señores de Google interpretaron que yo era menor de edad e inhabilitaron
mi cuenta de correo. Por lo tanto me quedé sin correspondencia y sin blog, ya
que lo tenía registrado con esa misma cuenta. En seguida me entró el pánico, es
posible que me ahogue en un vaso de agua, pero es que cuando vi las condiciones
que había que cumplir para recuperar la cuenta, aquello empezaba a no darme buena espina. Consulté en foros, en
páginas que recogen situaciones parecidas, y las opciones para recuperar la
cuenta eran las mismas para todos. Primero, no me fío de entregar una copia de
mi carné de identidad para demostrar que soy mayor de edad. Y la segunda
opción, la del pequeño aporte económico a través de una tarjeta de crédito. ¡Yo
no tengo tarjeta de crédito!
Me pongo en contacto con un amigo, éste me aconseja que hable
con otra chica y al final consigo arreglarlo. ¿Cómo? con las dos opciones;
primero con la tarjeta de crédito de un amigo, pero pasaron más de doce horas y
la cuenta seguía inhabilitada, cuando se supone que con esa elección sólo
tardarían quince minutos en desbloquearla. Al ver que no funcionaba decidí usar
lo del carné de identidad. A los veinte minutos la cuenta se desbloqueó. No se
cuál de las opciones fue la que ellos validaron. El caso es que debo
agradecérselo a Rorschach, que siempre tiene una paciencia infinita conmigo; a
Lunática, que me ayudó a no ponerme histérica del todo; y a mi amigo J. que
siempre acude cuando más lo necesito, vamos, que nunca se va.
Me dijeron que desde fuera parecía que había eliminado mi
página por una rabieta, capricho, enfado o lo que sea. Y supongo que hubiese
sido lógico pensarlo después de haber editado una entrada, y borrado otra. Pero
nada parecido, nunca desaparecería de esa manera. Cuando empecé a escribir aquí
no pensé que perder el blog me pudiese afectar tanto. Siempre digo que lo uso
como terapia, para verter en él todo lo que hay dentro, en la imaginación o
situaciones muy reales. Pero sentir por un momento que no podría recuperarlo es
algo que me sorprendió bastante. Normalmente guardo las cosas que escribo, así
que perderlo no sería tanto problema. Se abre uno nuevo y asunto arreglado. Lo
que me ocurre es que creo que le tengo cariño -si es que se puede tener cariño
a un blog- por la forma en la que fue creado. Y no me gusta, no me gusta esa
sensación de dependencia.
Gracias a los que me habéis escrito un correo, joder, yo creía que estas cosas no sucedían, la de encontrarte aquí gente que vale la pena. Me alegra mucho ver que vuelvo a equivocarme.
Gracias a los que me habéis escrito un correo, joder, yo creía que estas cosas no sucedían, la de encontrarte aquí gente que vale la pena. Me alegra mucho ver que vuelvo a equivocarme.
Gary Jules - Mad world

Me debes treinta céntimos, si algún día vienes a Madrid ya me los darás en persona…xD
ResponderEliminarAl final se le coge cariño, es algo normal. Hay una opción que yo utilizo cada pocos meses, para hacer una copia de seguridad el blog, con todas las entradas, comentarios etcétera. “Diseño, configuración, otros, exportar blog” Te descarga un pequeño archivo y ahí lo tienes todo.
En cuanto a la dependencia, realmente esto solo es una red social donde la gente que le gusta escribir y leer se encuentra, joder, ojalá fueran así todas las dependencias. Prueba a tener internet en el móvil con Whatsapp, eso sí que es una dependencia malsana…xD
Besos.
PD: Por cierto, me gusta más Akane Tendo que el avatar con orejas de conejita. Aunque ninguno pega del todo con tu blog...xD
ResponderEliminarBesos.
Jajaja tranquilo, te daré los treinta céntimos antes de verte en persona, cuando te vea, si aún quieres te puedo invitar a un zumo de naranja doble ;-) Has sido muy paciente conmigo. Haré lo de la copia de seguridad, no tenía ni idea que se podía hacer. Sé que no es una dependencia mala, es sólo que me sorprendió mucho la reacción que tuve, parecía una niña pequeña con un juguete roto en las manos. Para lo del Whatsapp aún no soy apta :P
ResponderEliminarEl avatar me pareció gracioso, y es cierto, no pega nada. Estoy buscando alguno definitivo, uno que me guste mucho.
Besos y gracias por todo.
Eso os pasa a las mujeres por quitaros años...
ResponderEliminarEsto del Blog ya lo creo que crea dependencia, pero claro, para ser un verdadero adicto se tienen que tener unas características muy concretas: personalidad compulsiva, soledad, tal vez depresión... También se suelen enganchar bastante a estas cosas los gandules y culos de sillón... pero esos suelen tirar más a los videojuegos. ¡Joder!¡Me gusta el Blog!¡Me gustan los videojuegos!... ¡SOY UN ADICTO!
Besos despistada. Menudo mal rollo nos diste.
Juro que pensé que me habías borrado! Paranoia?
ResponderEliminarMe alegra tenerte de vuelta.
ResponderEliminarBesos.
bueno, cosas extrañas que suceden. Lo bueno es que estas de vuelta y podemos disfrutar de la conexion via nuestras mutuas escrituras.
ResponderEliminarEl blog es como una casa en la que recibimos visitas.
adios
A mì me paso algo surrealista penso Google que era una maquina y me inhabilito un blog.
ResponderEliminarGoogle plus me quiere quitar mi identidad y poner otra.
Me es imposible cambiar datos que son falsos de mi identidad
Enhorabuena por haberlo solucionado.
m.i.
La puta teconología siempre acaba jugándonos malas pasadas. Vivimos tiempos de datos extraviados y pequeñas vulnerabilidades que nos dejan el culo al descubierto. Me alegra que hayas recuperado esa cuenta. Tiene pinta de ser importante :)
ResponderEliminarPara lo bueno y para lo malo, estamos on-line, saca la parte positiva de ver los apoyos y el cariño que te ha demostrado la gente.
ResponderEliminarMe alegra tu vuelta
Beso
Al final ocurre lo del dicho al que llevo abonada desde hace lustros: "un problema con solución no es problema".
ResponderEliminarEstás.
Eres.
Así que.... Andiamo!!!!!!!!! ;)
Besitosssssss.
Pues vaya susto! me pasa eso a mí y me coge un ataque de histeria.
ResponderEliminarDicen que no se valora lo que se tiene hasta que se pierde. Cuando tuve que cerrar mi anterior blog me di cuenta de lo mucho que significaba para mí y también me dio un poco de vértigo esa dependencia (aunque fuera una dependencia buena).
Me alegra que finalmente lo hayas podido solucionar! :D
Besos!!
ResponderEliminarLazaro, jajaja yo no quería quitarme edad ¡lo prometo! es que no recuerdo ni la fecha que puse, siempre voy a lo loco y mira tú qué consecuencias. Está claro que me pasaré toda la vida aprendiendo de mis errores. Soledad… asocial… un poquito de vacío… ¿timidez? ¡Soy tan adicta como tú! Siento el mal rollo, pero soy tan inocente… ;-) Besos desde el tren.
Darío, que va, aquí la única paranoica soy yo. No, no, yo no te borro.
Nuria, y yo me alegro de volver a estar por aquí. Besos.
Garriga, y yo encantada de abrirte la puerta e invitarte a echar un trago de lo que gustes. Siempre es un placer verte llegar e ir ahí donde estás tú. Saludos.
m.i., te juro que pensé que estas cosas sólo me pasaban a mí, soy experta en meter la pata en este tipo de cosas. Además, tiendo a tocar donde no debo, borrar cosas por error y olvidarme de las contraseñas. Lo tengo que tener todo apuntado. Pero veo que lo tuyo es más surrealista todavía. Lo siento, espero que tú también puedas solucionarlo :-)
Advenedizo, qué mal me llevo con todos los cacharros. Pero estoy haciendo grandes progresos con mi móvil, y eso me tiene contenta ;-) yo también me alegro de haberla recuperado. Imagínate, todo el blog ahí, es que es muy importante, sí :-)
calmA, no te puedes hacer una idea la alegría que me da leer tu comentario. Idem, para lo bueno y lo malo. Estoy aún feliz por haberme equivocado, por ver la gente que hay por aquí y que sí merece la pena de verdad. Besos.
*L*, me gusta ese dicho, y me lo voy a tatuar en alguna parte, para que no se me olvide cuando esté metida dentro del lío. Estamos, somos, continuemos! Besitos.
hiro, pues la verdad es que me acordé de ti cuando te ocurrió aquello con tu hermana y el blog. Pensé que yo tendría que empezar con otra segunda oportunidad y, que tal vez, hasta me vendría bien y todo. Pero afortunadamente se ha podido arreglar con la ayuda de otras personas. Me alegro de verte por aquí, bella catalana ;-) Besos.
“Una cosa es que tú termines y otra que te terminen” y en este caso, el señor Google te cortó de un solo tajo. Te salió el lado aguerrido de tu personalidad y tras breve pero intensa lucha, lograste recuperar tu querido blog.
ResponderEliminarComo sea, que bueno que reconquistaste tu espacio bloguero (que dicho sea de paso visito por vez primera) me alegra conocer a quien no se da por vencida fácilmente y da batalla por defender lo que siente justo.
Felicitaciones y muchos éxitos para ti.
¡Saludos!
Y eso que yo pensaba que no tenía un lado así, pero surgió de no se dónde. Gracias por llegar hasta aquí, conseguiste hacerme reír un buen rato con la descripción de tu perfil. No curioseo casi nunca los perfiles, tú has sido un poco la excepción y me alegro, me has hecho disfrutar. ¡Saludos!
EliminarVaaaaya, ni me enteré de tu desaparición momentánea y ¡¡no sabes cómo me alegro de las dos cosas!! de no enterarme cuando te desapareció el blog ( me hubieras dado un gran disgusto, te lo aseguro:-) y de que finalmente hayas conseguido recuperarlo. Lo mío es aun peor que lo tuyo, no es que le tenga cariño a mi blog, es que se lo pillo a todos los que suelo leer, para mi esto es una especie de pueblecito en el que todos los vecinos nos conocemos poco a poco y paso a paso, llevamos nuestra silla de mimbre arrastras, nos ponemos de palique a la puerta de la casa del vecino... miramos juntos el cielo y las estrellas y noche a noche, charla a charla ... vas compartiendo con casi todos los habituales mucho más que unas simples letras, ya te he contado que aquí han nacido amistades para mi tan queridas y tan súper valiosas como en la calle... meeeeeeealegro infinito de tu revuelta y además ¡¡qué baratita!! :))
ResponderEliminarPor otro lado, antes de irme te diré algo, nadie, nadie en este mundo es tan despistada y desastre como yo...aun no me explico como no he fulminado mi blog tocando algo que no debo... por eso experimento poco con los cacharros que lleva aparejado esto... tengo terror a la informática, alucino con los niños... tocan como locos cualquier botón sin miedo alguno... yo voy siempre como aterrorizada, como si en un descuido pudiera volar mi ordenador por los aires:-)
Un besazo inmeeenso reguapa jajaja ¡¡que avatar más divertido te has puesto!! ya solo te falta el de trapecista:))
Muaaaaaaaaaakss IRENE te noto bien, espero que aun estés mejor:))
Ver mi nombre escrito en tu entrada ha hecho que me de un ataque de risa nerviosa, lo que se traduce en "Gracias, me pongo roja, me hace sonreír verme nombrada en algún sitio, gracias". A mí me pasa lo mismo con la "adicción" al blog. He intentado cerrarlo varias veces pero siempre vuelvo a caer, aunque ahora he desistido porque, sinceramente, de todos mis vicios es el más sano.
ResponderEliminarPD: Lo de que te bloqueen la cuenta es una puta mierda.
Besos :)
María, es que fueron sólo dos días, pero me puse igual de histérica que si hubiese sido una semana. Me alegro que no te enteraras, y de poder estar aquí ahora.
ResponderEliminarMe gusta mucho tu descripción de todo, y por un momento me has hecho recordar la vista aérea de mi pueblo. Yo también lo veo un poco así, y te prometo que pensé que nunca diría esto, pero se le puede coger cariño a la gente y a sus letras, a las cosas que le pasan. Unas veces te ríes de todo, otras veces tienes ganas de llorar y otras te quedas pensando… “yo he vivido esto, sé lo que siente en este instante”. Y es bonito que gente que ni siquiera se conocer acabe conectando de tal manera. Yo he tenido muchísima suerte con la gente que me he encontrado.
Jajaja pues estás ante un completo desastre, como dices tú que eres. A mí me pasan cosas rarísimas, no sólo por fallos de mi memoria, cosas que tengo que revisar con urgencia porque me pueden traer problemas. Claro, luego va la gente y no me cree cuando digo que me ha sucedido algo así de raro. Tocaremos madera, que no vuelva a ocurrir nada igual en mucho tiempo.
El avatar… le estaba haciendo un poco de caso a Rorschach, pero tal vez lo cambie. Quiero encontrar uno definitivo.
El martes me dieron los resultados, aquí estoy, María no se cómo, pero estoy. Por cierto, está lloviendo a mares, voy a tener que salir con barquita de casa. Un besazo enorme y graciassssssss
Lunática, bueno es que me ayudaste en lo que pudiste, ya que estoy contando la historia lo menos que puedo hacer es nombrarte ;-) Tienes razón en cuanto a lo del blog, yo cerré uno hace años y luego me arrepentí un poco. Desde luego si todos los vicios fuesen así, qué fácil sería el resto. Pero la dependencia siempre me asustó. Besos y muchas gracias por todo!